Por Ricardo I. Gorosito, socio del C.I.H.F.
Daniel Alberto WILLINGTON
Santafecino de nacimiento, futbolísticamente cordobés, Daniel Alberto Willington fue un
jugador exquisito, cerebral, el de los pases milimétricos, de esos que, como
decía Renato Cesarini, quisiéramos para
nuestro equipo, nunca en contra. Cuenta la leyenda que Pelé, luego de un
amistoso con el Santos, lo definió como el “mejor
jugador del mundo”. Por momentos displicente, por momentos genial, se ganó
muy pronto a la hinchada de Vélez, que le perdonaba sus ratos de indolencia y
bromeaba diciendo que “a veces jugaba
sólo por la sombra porque el sol le molestaba”. Mitos de la tribuna…
Con apenas 17 años llegó a la primera de Talleres y poco después
lo vio Victorio Spinetto quien lo
convenció para ir a Vélez. Debutó en 1962 y semanas después ya era
internacional. Su momento cumbre lo tuvo en el formidable equipo de 1968 que
ganó aquel Campeonato Nacional de polémica definición.
Se fue a México en 1971 para retornar al año siguiente a Huracán
contratado por su amigo Oscar “Ringo” Bonavena, pero su paso por el “Globito”
fue poco feliz. Luego jugó en Instituto donde tuvo por compañero a Mario Alberto Kempes y regresó a
Talleres en los Nacionales de aquellos años, para retirarse en Vélez en 1978.
Ficha
Nacimiento:
1° de septiembre de 1942 – En Santa Fe (Barrio Guadalupe)
Trayectoria:
Talleres
(Córdoba): 1960-1962
Vélez
Sarsfield: 1962-1971
Veracruz
(México) 1971
Huracán
1972
Instituto:
1973
Talleres
1973-1976
Vélez
1978
Títulos:
Campeón del Nacional 1968 con Vélez.
Debut: 25
de marzo de 1962 – 1ª. fecha: Huracán 4 Vélez Sarsfield 0 – Expulsado a los 56’
por José L.Praddaude.
Despedida:
20 de diciembre de 1978 – G. y Esgrima
La Plata 5 Vélez Sarsfield 1.
En la
selección argentina: 11 partidos – 1 gol.
Debut:
15 de agosto de 1962 – Argentina 3 Uruguay
1 – Copa Lipton (en River) – 1 gol al arquero Roberto Sosa.
Ingresó
a los 46’ en reemplazo de Marcelo Pagani.
Despedida:
22 de octubre de 1970 – Paraguay 1
Argentina 1 – Amistoso en Asunción.
Sus partidos y goles año por año (en torneos de la A.F.A.)
Año/Torneo
|
Club
|
Partidos
|
Goles
|
|
1962
|
Vélez
Sarsfield
|
21
|
6
|
|
1963
|
Vélez
Sarsfield
|
20
|
3
|
|
1964
|
Vélez
Sarsfield
|
16
|
5
|
|
1965
|
Vélez
Sarsfield
|
34
|
11
|
|
1966
|
Vélez
Sarsfield
|
14
|
3
|
|
1967 Metro
|
Vélez
Sarsfield
|
19
|
5
|
|
1967 Nacional
|
Vélez
Sarsfield
|
14
|
8
|
|
1968 Metro
|
Vélez
Sarsfield
|
13
|
6
|
|
1968 Nacional
|
Vélez
Sarsfield
|
9
|
2
|
|
1969 Metro
|
Vélez
Sarsfield
|
20
|
3
|
|
1969 Nacional
|
Vélez
Sarsfield
|
6
|
2
|
|
1970 Metro
|
Vélez
Sarsfield
|
13
|
5
|
|
1970 Nacional
|
Vélez
Sarsfield
|
10
|
6
|
|
1972 Metro
|
Huracán
|
4
|
||
1972 Nacional
|
Huracán
|
4
|
||
1973 Nacional
|
Instituto
|
8
|
||
1974 Nacional
|
Talleres
(Córdoba)
|
16
|
2
|
|
1975 Nacional
|
Talleres
(Córdoba)
|
12
|
1
|
|
1976 Nacional
|
Talleres
(Córdoba)
|
7
|
||
1978 Nacional
|
Vélez
Sarsfield
|
3
|
||
Totales
|
263
|
68
|
Resumen
Vélez
Sarsfield 212 partidos
– 65 goles
Huracán 8 partidos
Instituto 8 partidos
Talleres
(Córdoba) 35 partidos – 3 goles
Con la camiseta de
la “T” cordobesa
Willington anotando
su único gol en la selección, el día de su debut ante Uruguay en 1962.
El festejo junto a
Luis Gregorio Gallo del Nacional de 1968, el primer título de la historia
velezana.
Opiniones autorizadas
Alguna vez Renato Cesarini dijo de él: “es un jugador excepcional, con la
pelota su rendimiento es del 100 x 100, sin la pelota baja a un 60 por ciento,
pero que quiere que le diga, si no disminuyera a ese porcentaje habría que
pensar que es de otro planeta”.
Jorge “Finito” Ruiz, quien fuera su director técnico en Vélez Sarsfield, lo
definió con clara precisión: “A Daniel no lo mando a
cumplir ninguna función. A un jugador de su jerarquía, de su calidad, no le
puedo enseñar nada. Yo lo quiero para crear. Con dos o tres jugadas por partido
ya es suficiente. En un partido, llevé minuciosa estadística y metió 7 pelotas
reales de gol ¿Cuantos jugadores hay capaces de hacer eso?”.
Anecdotario
En 2011, el diario La voz del Interior de
Córdoba, publicó una nota sobre un partido en que Daniel Willington vistió la
camiseta de Belgrano en un encuentro de veteranos ante su querido Talleres.
En 1981, el
máximo ídolo de Talleres se vistió de celeste para jugar un clásico en el
Gigante.
Hoy sería simplemente
inimaginable. Pero en 1981, la rivalidad entre Belgrano
y Talleres todavía daba margen para la tolerancia y la racionalidad.
Por eso, el 25 de febrero de 1981, hace exactamente 30 años (esta nota es de 2011), los albiazules le hicieron un singular “préstamo” a sus “primos” celestes: el de Daniel Willington, el prócer mayor de la historia del club de barrio Jardín, quien vistió la camiseta de la “B” justamente en un súper clásico cordobés.
Parece de ciencia ficción, pero sucedió en plena época de fútbol súper profesionalizado. La ocurrencia: homenajear a uno de los mejores Belgrano de todos los tiempos, el de 1971 (la mayoría ya veteranos), y ponerlos nuevamente en cancha ante el Talleres que jugaba el Metro del ’81.
“Yo llegué a la cancha creyendo que iba a jugar para Talleres. Pero como no me tuvieron en cuenta me fui enculado al vestuario de Belgrano”, le explicó “el Loco” a Mundo D y agregó algunos otros detalles. “Ahí charlé con ‘el Tito’ Cuellar y me preguntó ‘¿cómo que no te van a poner?’. Habló con el técnico de ellos, ‘Quique’ García y así surgió la chance de jugar para Belgrano”, recordó Willington.
La tarea de los organizadores no era sencilla. Porque al margen de juntar a algunos futbolistas ya retirados, había que conseguir el permiso de los que estaban en actividad y ya no vestían la celeste. Boca cedió al “Colorado” Suárez y el mismo Talleres “colaboró” con otros dos: Rafael Pavón y José Omar Reinaldi.
La reunión resultó un éxito. Talleres se asoció a la fiesta con lo mejor de su plantel (sin las cesiones mencionadas) y Belgrano pudo reunir a casi todos los titulares del memorable equipo del ’71, salvo Juan Carlos Heredia (jugaba en River y no tuvo permiso) y “Bocadito” Quiroga.
Y si la historia ya era bizarra de por sí, el marcador lo fue todavía más. Los “viejitos” de Belgrano se impusieron 3-1, en una suerte de desquite de la hegemonía que había impuesto Talleres en el historial en la segunda mitad de los ’70.
“Ni me acordaba cómo salimos, sólo recuerdo que jugué un rato y lo hice bien. Ese día había más gente de Belgrano y empezaron a gritar que yo era celeste... Estaba retirado desde el ’79 y todavía no me habían operado de la cadera. La mayoría éramos veteranos y después nos fuimos a comer todos juntos. Nunca tuve problemas con nadie”, cuenta Willington.
Sobre el hecho de vestirse de celeste por una noche, asegura que nunca le trajo reproches. “Tengo la suerte de que me quieren en todos lados y siempre hice las cosas convencido. Esto no le hacía mal a nadie, por más que siempre hay alguno que habla macanas”, dice hoy.
Alberdi lo aplaudió de pie en un clásico que finalizó en paz y a pura fiesta. Aunque usted no lo crea.
Por eso, el 25 de febrero de 1981, hace exactamente 30 años (esta nota es de 2011), los albiazules le hicieron un singular “préstamo” a sus “primos” celestes: el de Daniel Willington, el prócer mayor de la historia del club de barrio Jardín, quien vistió la camiseta de la “B” justamente en un súper clásico cordobés.
Parece de ciencia ficción, pero sucedió en plena época de fútbol súper profesionalizado. La ocurrencia: homenajear a uno de los mejores Belgrano de todos los tiempos, el de 1971 (la mayoría ya veteranos), y ponerlos nuevamente en cancha ante el Talleres que jugaba el Metro del ’81.
“Yo llegué a la cancha creyendo que iba a jugar para Talleres. Pero como no me tuvieron en cuenta me fui enculado al vestuario de Belgrano”, le explicó “el Loco” a Mundo D y agregó algunos otros detalles. “Ahí charlé con ‘el Tito’ Cuellar y me preguntó ‘¿cómo que no te van a poner?’. Habló con el técnico de ellos, ‘Quique’ García y así surgió la chance de jugar para Belgrano”, recordó Willington.
La tarea de los organizadores no era sencilla. Porque al margen de juntar a algunos futbolistas ya retirados, había que conseguir el permiso de los que estaban en actividad y ya no vestían la celeste. Boca cedió al “Colorado” Suárez y el mismo Talleres “colaboró” con otros dos: Rafael Pavón y José Omar Reinaldi.
La reunión resultó un éxito. Talleres se asoció a la fiesta con lo mejor de su plantel (sin las cesiones mencionadas) y Belgrano pudo reunir a casi todos los titulares del memorable equipo del ’71, salvo Juan Carlos Heredia (jugaba en River y no tuvo permiso) y “Bocadito” Quiroga.
Y si la historia ya era bizarra de por sí, el marcador lo fue todavía más. Los “viejitos” de Belgrano se impusieron 3-1, en una suerte de desquite de la hegemonía que había impuesto Talleres en el historial en la segunda mitad de los ’70.
“Ni me acordaba cómo salimos, sólo recuerdo que jugué un rato y lo hice bien. Ese día había más gente de Belgrano y empezaron a gritar que yo era celeste... Estaba retirado desde el ’79 y todavía no me habían operado de la cadera. La mayoría éramos veteranos y después nos fuimos a comer todos juntos. Nunca tuve problemas con nadie”, cuenta Willington.
Sobre el hecho de vestirse de celeste por una noche, asegura que nunca le trajo reproches. “Tengo la suerte de que me quieren en todos lados y siempre hice las cosas convencido. Esto no le hacía mal a nadie, por más que siempre hay alguno que habla macanas”, dice hoy.
Alberdi lo aplaudió de pie en un clásico que finalizó en paz y a pura fiesta. Aunque usted no lo crea.
Fuente: Mundo D – Diario “La
Voz del Interior” – Febrero de 2011.
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