Por Jorge H. Gallego, socio del CIHF.
“Historia del Montevideo Wanderers FC. Ha publicado este club, en un pequeño libro, la historia de su actuación deportiva, en los once años de existencia que lleva.
Las páginas del libro traen noticias sumamente interesantes, que revelan la acción eficiente del club, su progreso y la serie de triunfos conquistados (…) Específicamente como sigue: 1906 Campeón de la Copa Uruguaya; 1907, de los Juegos Olímpicos; 1908, Copa de Honor; 1909 Copa de Honor; 1909/10, de la División Menores y 1911, Copa
Competencia”.
La Nación, Buenos Aires, 22 de febrero de 1914..-
Ha sido éste, el primer libro “partidario” que conozco en Sudamérica.
En el orden mundial “uno de los primeros” se llamó “The Handy History of the famous “Blue and Whites” from origin to 1906/07. Su autor -Joseph Baron (1906)- relató la evolución del Blackburn Rovers FC. Los “Albiazules” (mitades verticales) ya habían logrado -hasta allí- cinco Copas de Inglaterra; otros títulos llegarían mas tarde. El club data de 1875.
No tengo idea de cual fue el primer libro sobre el tema en nuestro país. Los más antiguos que recuerdo son:
“Reseña histórica del CA de San Isidro, 1902-52”, Marcelo Lynch, ed. B. Aires, 1952,
“Alumni. Cuna de Campeones y escuela de hidalguía” de Ernesto Escobar Bavio, ed.
B. Aires, 30 de septiembre de 1953, y
“1905-55. Bodas de Oro, CA Baradero”. Sin autor, ed. Rosario, 12 de abril de 1955.-
Destaco que el CASI no es un actual club de fútbol pero que sí fue –junto al cricket- uno de sus deportes iniciales. Fue originado por la fusión (19 de septiembre) del San Isidro FC y el San Isidro AC.
El CA Baradero –albinegro como el Wanderers montevideano- se fundó el mismo día que Boca Juniors, el 3 de abril de 1905.
Cualquier información sobre libros anteriores de clubes locales, será bienvenida; presumo que hay otros.
Mostrando entradas con la etiqueta Historia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historia. Mostrar todas las entradas
sábado, 19 de enero de 2019
jueves, 15 de enero de 2015
Boca y River en combinado
MARTES, 16 DE SEPTIEMBRE DE 2008.
Por Guillermo Schoua (Socio del CIHF)
Durante los mas de cien años de existencia de ambos clubes hubo contadas ocasiones en las que estos dos equipos jugaron como combinados enfrentándose a otro rival, en partidos a beneficio o simplemente en amistosos.
En la Memoria y Balance de River de 1909, se habla de que "nuestros jugadores prestaron su concurso al Club Boca Juniors y al torneo del club Banco de la Nación Argentina, con fines de beneficencia". Aparentemente, jugaron mezclados futbolistas de ambos bandos. No se encontraron mayores datos al respecto.
En 1910, exactamente el miércoles 25 de mayo, en conmemoración del centenario de la Patria juegan dos equipos con los jugadores mezclados, a beneficio de los pobres de la zona de La Boca. Por un lado estuvieron: Luraschi (RP); Ramón Ferreiro (BJ), Garibaldi (BJ); Lamique (RP), Penney (BJ), Pisano; Elías Fernández (RP), Jorge Fernández (RP), Rafael Pratt (BJ), Galeano (BJ), L. Martinez (BJ). No figura en los planteles oficiales un jugador con el apellido de Pisano. Tal vez sea un error de tipeo, pero no se pudo determinar. Podría ser Juan Bautista Priano, jugador de Boca. Aparece un L. Martínez en el plantel de cuarta división de Boca Juniors de 1910 y probablemente sea él, en Primera no jugó. El otro team estaba compuesto por Belloc (BJ); Chiappe (RP), Francisco Priano (RP); Pieralini (BJ), Angotti (BJ), Messina (RP); Penney (BJ), Spinelli (BJ), Giovanelli (BJ), Pastor (BJ) y Johnny Diggs (RP). Curiosamente, Ramón Ferreiro, Ramón Lamique y Alberto Juan Penney jugaron tanto en Boca como en River en diferentes etapas.
Al año siguiente, se enfrentan Boca-River con un combinado de Racing-Independiente (podría decirse que era un combinado boquense contra otro de Avellaneda). El sábado 11 de febrero empatan 0 a 0 en la localidad bonaerense y los equipos formaron así: De Ambrosi (RP); Isla, Lanata (RP); Badaracco (RP), Pieralini (BJ), Taggino (BJ); Abbatángelo (RP), Prandoni (RP), Polimeni (RP), Bergogne (RP), Etchegaray. No ha sido posible determinar si los jugadores Isla y Etchegaray formaban parte de Boca o de River o hay un error en la publicación de los apellidos. Agustín José Lanata (abuelo del célebre periodista Jorge Lanata), Taggino y Abbatángelo jugaron oficialmente en River y en Boca en distintos momentos. El team de Avellaneda tuvo a estos jugadores: Peterson (I); Meriggi (RC), Deluchi (I); Sande (I), Ochoa (I), Betular (RC); Perinetti (RC), Hoffman (RC), Hospital (I), Colla (I), Santiago García (I)
En 1918 nuevamente se produce un enfrentamiento entre los teams de La Boca y de Avellaneda. El 1º de mayo se miden a beneficio del jugador de Boca Enrique Bertolini que se había fracturado jugando ante Estudiantil Porteño. El combinado River-Boca juega con Isola (RP); Chiappe (RP), Cappelletti (BJ); Elli (BJ), Cándido García (RP), José Alfredo López (BJ); Calomino (BJ), Laiolo (RP), Martín (BJ), Juan Brichetto (BJ), Ameal (RP). Alfredo Elli y Alfredo Martín jugaron oficialmente en River y en Boca. La mezcla entre Independiente y Racing se compone con Miguens (I); Reyes (RC), Ferro (I); Cánepa (I), Olazar (RC), un jugador no identificado; Canaveri (RC), Garré (I), Vivaldi (RC), Hospital (RC), Perinetti (RC).
Pasaron 30 años para que nuevamente jugadores de Boca y de River conformen un mismo equipo. Fue en San Pablo ante un conjunto conformado por futbolistas de Palmeiras, Sao Paulo y Corinthians. Fue empate 1-1 en el estadio Pacaembú y el equipo argentino jugó con Diano (BJ) (Carrizo (RP)), Marante (BJ), De Zorzi (BJ), Yaccono (RP), Rossi (RP), Ramos (RP) (Lazzatti (BJ)), Boye (BJ), Moreno (RP), Di Stefano (RP), Labruna (RP) (Ricagni (BJ)), Pin (BJ). A los 42 minutos Pin marcó el gol de los visitantes, igualando Claudio a los 32 de la segunda etapa. José Manuel Moreno tuvo el raro privilegio de no solamente jugar en los dos, sino también dirigirlos. Los futbolistas argentinos actuaron con la camiseta del Palmeiras.
El jueves 29 de agosto de 1974 en cancha de Vélez, el "combinado superclásico" se enfrenta a la Selección Nacional. José Alberto Pérez (RP) (Barisio (RP)); Zuccarini (RP) (Osvaldo Pérez (RP)), Jáuregui (RP), Rogel (BJ) (Passarella (RP)) y Tarantini (BJ); Potente (BJ), Trobbiani (BJ) (Jorge Benítez (BJ)) y Alonso (RP) (Di Meola (RP)); Ponce (BJ), Morete (RP) y García Cambón (BJ) fueron los que conformaron el equipo del combinado. En diferentes momentos de sus carreras, Carlos Barisio, Osvaldo Perez, Alberto Tarantini y Carlos Morete, estuvieron en los dos equipos. La selección salió con Sánchez (Fenoy); Pernía, Rocchia, Daniel Killer y García Sangenis; Brindisi, Galván y Saccardi; Santamaría (Bertoni), Kempes y Ferrero. Tarantini en contra y Rocchia de penal marcaron para Argentina, García Cambón faltando 15 minutos y Morete sobre la hora lo hicieron para el elenco que mezcló futbolistas de Boca y de River.
El último antecedente de este tipo de partidos se dio el 22/10/1975. También en Vélez, en este caso ante un combinado de Agremiados, que ganó 2-1 con tantos de Rocchia de penal a los 13' y Scotta a los 81 minutos. Luque a los 19' había igualado transitoriamente. El conjunto "superclásico" jugó con Fillol (RP) (Biasutto (BJ)); Pernía (BJ), Perfumo (RP) (Passarella (RP)), Mouzo (BJ) y Tarantini (BJ); Juan José López (RP) (H.P. Sánchez (BJ)), Trobbiani (BJ) (Merlo (RP)) y Potente (BJ); Pedro González (RP), Luque (RP) y Más (RP) (Felman (BJ)). JJ López tuvo una larga carrera en River, pero en 1983 llegó a jugar en Boca. Agremiados jugó con La Volpe; Azzolini, Paolini, Rocchia y Correa; Brindisi, Telch y Bochini; Héctor Scotta, Finarolli y Ortiz
UPDATE:
El 22 de enero de 2012, el diario Olé armó una nota basada en esta investigación, destacando el partido de 1948 jugado en Brasil. Según se publica allí, en el segundo tiempo usaron la camiseta de Boca, pero Labruna no jugó en esa etapa. Eso provocó que vuelva a investigar y mientras estaba en eso, el sitio canchallena, el 24 de enero escribió su propia nota y sirvió para aclarar las cosas: efectivamente, en el complemento lucieron la camiseta boquense, pero Labruna no salió. Se puede apreciar un recorte de La Nación de la época en donde consigna la formación completa y el detalle del uso de la camiseta xeneize. Es curioso entonces este partido, porque Yácono, "Pipo" Rossi (durante 15 minutos), Ramos, Moreno (durante 25 minutos), Distéfano (por espacio de 29 minutos), Labruna y Loustau estuvieron en los segundos 45 minutos con la casaca azul y oro, siendo que eran riverplatenses. Rossi y Distéfano fueron DT de Boca en la década del '60 y José Manuel Moreno jugó en el Xeneize en 1950 y lo dirigió más tarde.
Por otra parte, también encontré posteriormente a la realización de esta nota, que el 01/01/1913 un combinado Boca-River se enfrentó a otro de Racing-Independiente. Sin datos sobre el resultado, las formaciones fueron: Jacomelli; Garibaldi, Lamelas; Sparnocchia, Elena, Valentini; Penney, Amed, Butta, Martínez, Galeano. Los de Avellaneda: C. Muttoni; T. Reyes, S. Ochoa; J. Simmons, J. Olazar, S. Masella; Canaveri, Ballester, Marcovecchio, Hospital, Perinetti. Fue a beneficio de Boca Juniors. Se disputan 11 medallas de plata. Previamente jugaron Boca Juniors III B y Boca Alumni II. Valor de las entradas: 0,50 mayores, 0,30 menores. Ese mismo año, el 12 de noviembre, hubo un "combinado Sur" (de color azul y blanco) vs. "combinado Norte" (con camiseta roja, que ganó 2-0 en cancha de Estudiantes). Isola (RP), Garibaldi, Chiappe (RP), Simmons (RP), Vergara (BJ), Lamelas (BJ); Calomino (BJ), Bertolini (BJ), Romano (BJ), Ameal Pereyra (RP), Abbatangelo (BJ) fueron los 11 del equipo boquense.
El 10/01/1914 hubo otro "La Boca" vs. "Avellaneda" en campo de Boca Alumni, quien lo organizó. Los 11 boquenses: Isola; Garibaldi, Calnegia; Bruzi, Simmons, Chiappe; Calomino, Bertolini, Dannaher, Ameal Pereyra, Abbatangelo. Los de Independiente-Racing: Caballero; Reyes, Ochoa; Pepe, Olazar, Betular; Viazi, Ohaco, Marcovecchio, Hospital, Perinetti
Por Guillermo Schoua (Socio del CIHF)
Durante los mas de cien años de existencia de ambos clubes hubo contadas ocasiones en las que estos dos equipos jugaron como combinados enfrentándose a otro rival, en partidos a beneficio o simplemente en amistosos.
En la Memoria y Balance de River de 1909, se habla de que "nuestros jugadores prestaron su concurso al Club Boca Juniors y al torneo del club Banco de la Nación Argentina, con fines de beneficencia". Aparentemente, jugaron mezclados futbolistas de ambos bandos. No se encontraron mayores datos al respecto.
En 1910, exactamente el miércoles 25 de mayo, en conmemoración del centenario de la Patria juegan dos equipos con los jugadores mezclados, a beneficio de los pobres de la zona de La Boca. Por un lado estuvieron: Luraschi (RP); Ramón Ferreiro (BJ), Garibaldi (BJ); Lamique (RP), Penney (BJ), Pisano; Elías Fernández (RP), Jorge Fernández (RP), Rafael Pratt (BJ), Galeano (BJ), L. Martinez (BJ). No figura en los planteles oficiales un jugador con el apellido de Pisano. Tal vez sea un error de tipeo, pero no se pudo determinar. Podría ser Juan Bautista Priano, jugador de Boca. Aparece un L. Martínez en el plantel de cuarta división de Boca Juniors de 1910 y probablemente sea él, en Primera no jugó. El otro team estaba compuesto por Belloc (BJ); Chiappe (RP), Francisco Priano (RP); Pieralini (BJ), Angotti (BJ), Messina (RP); Penney (BJ), Spinelli (BJ), Giovanelli (BJ), Pastor (BJ) y Johnny Diggs (RP). Curiosamente, Ramón Ferreiro, Ramón Lamique y Alberto Juan Penney jugaron tanto en Boca como en River en diferentes etapas.
En 1918 nuevamente se produce un enfrentamiento entre los teams de La Boca y de Avellaneda. El 1º de mayo se miden a beneficio del jugador de Boca Enrique Bertolini que se había fracturado jugando ante Estudiantil Porteño. El combinado River-Boca juega con Isola (RP); Chiappe (RP), Cappelletti (BJ); Elli (BJ), Cándido García (RP), José Alfredo López (BJ); Calomino (BJ), Laiolo (RP), Martín (BJ), Juan Brichetto (BJ), Ameal (RP). Alfredo Elli y Alfredo Martín jugaron oficialmente en River y en Boca. La mezcla entre Independiente y Racing se compone con Miguens (I); Reyes (RC), Ferro (I); Cánepa (I), Olazar (RC), un jugador no identificado; Canaveri (RC), Garré (I), Vivaldi (RC), Hospital (RC), Perinetti (RC).
Pasaron 30 años para que nuevamente jugadores de Boca y de River conformen un mismo equipo. Fue en San Pablo ante un conjunto conformado por futbolistas de Palmeiras, Sao Paulo y Corinthians. Fue empate 1-1 en el estadio Pacaembú y el equipo argentino jugó con Diano (BJ) (Carrizo (RP)), Marante (BJ), De Zorzi (BJ), Yaccono (RP), Rossi (RP), Ramos (RP) (Lazzatti (BJ)), Boye (BJ), Moreno (RP), Di Stefano (RP), Labruna (RP) (Ricagni (BJ)), Pin (BJ). A los 42 minutos Pin marcó el gol de los visitantes, igualando Claudio a los 32 de la segunda etapa. José Manuel Moreno tuvo el raro privilegio de no solamente jugar en los dos, sino también dirigirlos. Los futbolistas argentinos actuaron con la camiseta del Palmeiras.
UPDATE:
El 22 de enero de 2012, el diario Olé armó una nota basada en esta investigación, destacando el partido de 1948 jugado en Brasil. Según se publica allí, en el segundo tiempo usaron la camiseta de Boca, pero Labruna no jugó en esa etapa. Eso provocó que vuelva a investigar y mientras estaba en eso, el sitio canchallena, el 24 de enero escribió su propia nota y sirvió para aclarar las cosas: efectivamente, en el complemento lucieron la camiseta boquense, pero Labruna no salió. Se puede apreciar un recorte de La Nación de la época en donde consigna la formación completa y el detalle del uso de la camiseta xeneize. Es curioso entonces este partido, porque Yácono, "Pipo" Rossi (durante 15 minutos), Ramos, Moreno (durante 25 minutos), Distéfano (por espacio de 29 minutos), Labruna y Loustau estuvieron en los segundos 45 minutos con la casaca azul y oro, siendo que eran riverplatenses. Rossi y Distéfano fueron DT de Boca en la década del '60 y José Manuel Moreno jugó en el Xeneize en 1950 y lo dirigió más tarde.
Por otra parte, también encontré posteriormente a la realización de esta nota, que el 01/01/1913 un combinado Boca-River se enfrentó a otro de Racing-Independiente. Sin datos sobre el resultado, las formaciones fueron: Jacomelli; Garibaldi, Lamelas; Sparnocchia, Elena, Valentini; Penney, Amed, Butta, Martínez, Galeano. Los de Avellaneda: C. Muttoni; T. Reyes, S. Ochoa; J. Simmons, J. Olazar, S. Masella; Canaveri, Ballester, Marcovecchio, Hospital, Perinetti. Fue a beneficio de Boca Juniors. Se disputan 11 medallas de plata. Previamente jugaron Boca Juniors III B y Boca Alumni II. Valor de las entradas: 0,50 mayores, 0,30 menores. Ese mismo año, el 12 de noviembre, hubo un "combinado Sur" (de color azul y blanco) vs. "combinado Norte" (con camiseta roja, que ganó 2-0 en cancha de Estudiantes). Isola (RP), Garibaldi, Chiappe (RP), Simmons (RP), Vergara (BJ), Lamelas (BJ); Calomino (BJ), Bertolini (BJ), Romano (BJ), Ameal Pereyra (RP), Abbatangelo (BJ) fueron los 11 del equipo boquense.
El 10/01/1914 hubo otro "La Boca" vs. "Avellaneda" en campo de Boca Alumni, quien lo organizó. Los 11 boquenses: Isola; Garibaldi, Calnegia; Bruzi, Simmons, Chiappe; Calomino, Bertolini, Dannaher, Ameal Pereyra, Abbatangelo. Los de Independiente-Racing: Caballero; Reyes, Ochoa; Pepe, Olazar, Betular; Viazi, Ohaco, Marcovecchio, Hospital, Perinetti
A 130 años del primer partido jugado en Uruguay
VIERNES, 18 DE JULIO DE 2008.
Por Luis Prats (Socio del CIHF, desde Uruguay)
Arqueología en el fútbol: las antiguas canchas de Montevideo
Llegará alguna civilización que excavará en nuestras ciudades y rescatará los restos de edificios, monumentos y avenidas. También encontrará extraños templos con gradas alrededor de un espacio vacío y se preguntará qué ritos se realizaban allí, así como el significado de las inscripciones en las paredes: “Aguante bolso”, “Manya capo”, “Vamos que ganamos”.
Los arqueólogos futboleros del presente conocerán esos signos, pero en cambio les será difícil hallar trazas de las canchas del período fundacional de este deporte, donde a fines del siglo XIX y comienzos del XX se disputaron los primeros partidos. Sobreviven las crónicas y hasta la fama legendaria de Juan Pena, los hermanos Céspedes, José Piendibene, los primeros ídolos uruguayos de este deporte, pero los pastos que ellos pisaron ya desaparecieron bajo el cemento de nuevas construcciones.
En el barrio londinense de Plumstead, sobre la Hector Street, los jardines de algunas casas todavía muestran restos de las tribunas del Invicta Ground, estadio del Arsenal hasta 1893. En Montevideo resulta casi imposible descubrir algún vestigio de los antiguos escenarios, pues se trataba de instalaciones modestas, con escasas tribunas de madera y apenas una cuerda o un alambre para separar al público del campo de juego, aunque también hubo estadios que llegaron a albergar 20 mil y hasta 40 mil espectadores y ya no existen. Hoy, la ciudad tiene casi tantos estadios como clubes de fútbol, algunos antiguos, otros recientes.
La búsqueda del pasado debe comenzar necesariamente por el lugar donde se jugó por primera vez al fútbol en este país, un predio de la avenida 8 de Octubre casi Mariano Moreno, donde hoy se encuentra el Hospital Militar. Allí funcionó, entre 1861 y 1889, el campo deportivo del Montevideo Cricket, conocido como La Blanqueada por una antigua pulpería que extendió su denominación a toda la zona. En octubre de 1878, un grupo de socios enfrentó a la tripulación de un barco británico, según el testimonio de uno de los jugadores del primer equipo, Pedro C. Towers, publicado por la revista “Mundo Uruguayo” en julio de 1924, en una edición especial que contaba la historia (por entonces breve) del fútbol uruguayo.
El Cricket fue uno de los centros difusores del fútbol y otros deportes. Y cuando debió dejar su campo para la construcción del Hospital Militar, se trasladó a poca distancia. Su New Ground, también llamado La Blanqueada, estuvo entre 1889 y 1945 en la calle Cardal 3232, donde actualmente se ubican depósitos comerciales y residencias particulares. Allí se jugó con frecuencia cuando el fútbol comenzó a adquirir popularidad, en especial los primeros desafíos del Montevideo Team ante el Buenos Aires Team, seleccionados de las colectividades británicas de ambos lados del Plata. Sin embargo, el Cricket —fuerza dominante del fútbol local hacia 1895— dejó pronto de competir a nivel oficial y su cancha se destinó a otros deportes.
LOS PRIMEROS CLUBES. A fines del siglo XIX existían otros dos centros de práctica. Uno era Punta Carretas, por entonces un enorme descampado en el extremo sur de la ciudad. Allí se organizaban partidos informales con los marineros británicos y luego comenzaron a instalarse las canchas oficiales de muchos equipos.
Nacional jugó inicialmente (1899) donde hoy se encuentra la Iglesia del Sagrado Corazón, en Ellauri y Solano García, al costado de la anjtigua Cárcel, hoy emplazamiento del Punta Carretas Shopping. También pasaron por la zona Intrépido, Dublín, River Plate, Central, Reformers y Defensor, abriendo otras canchas u ocupando las que otros equipos abandonaban.
Varios quilómetros al norte, ya fuera de la ciudad, la compañía de ferrocarriles de capitales ingleses estableció sus talleres en Villa Peñarol. Y cuando en 1891 se creó el Central Uruguay Railway Cricket Club (CURCC), tuvo su campo de juego enfrente, en Coronel Raíz y camino Casavalle, donde hoy se encuentra el complejo de viviendas “José Artigas”. Sus instalaciones se limitaban a una casa para los vestuarios, de paredes de ladrillos cubiertas por enredaderas, que aparecen de fondo en las antiguas fotos del CURCC. Desde 1903, el escenario tuvo además un palco para damas y un alambrado perimetral. Los aurinegros jugaron allí hasta 1913, cuando las autoridades de la compañía exigieron el alejamiento del equipo a quienes se hicieron cargo del mismo bajo el nombre Peñarol.
El 1º de abril de 1899, Albion inauguró su cancha del Paso Molino, por entonces la más importante de la ciudad, con una tribuna de madera y un palco techado al estilo británico. Ello determinó que fuera la sede de los dos primeros partidos de la selección uruguaya: uno no oficial en 1901 (fue el Albion reforzado por dos jugadores de Nacional) y otro, el primero oficial, un año después. Ambos perdidos ante Argentina, por 3-2 y 6-0. También el primer encuentro por el Campeonato Uruguayo (CURCC 2-Albion 1, en junio de 1900. El estadio estaba ubicado en la hoy residencial zona del Prado, en 19 de Abril esquina Berro, y duró pocos años, ya que el Albion dejó de competir.
La llegada del ’900 trajo otro escenario, que por 30 años iba a ser el más importante del país: el Parque Central. La compañía de tranvías de La Unión y Maroñas concedió un predio en 8 de Octubre y Jaime Cibils al Deutscher Fussball Klub, el equipo de la colectividad alemana, donde se armaron dos canchas: la considerada oficial, con entrada por 8 de Octubre, y la otra, con ingreso por Cibils, que fue ocupada por el Deutscher. Pronto, el joven club Nacional empezó a utilizar la primera. Y se quedó hasta el presente, si bien las instalaciones y hasta la propia orientación del campo de juego cambiaron con el tiempo.
Una escisión de Albion creó en 1902 el Montevideo Wanderers, que un año después se estableció en Millán y Vilardebó. Los bohemios lograron éxitos rápidamente y buscaron un escenario mayor, que fue Belvedere (1909). El escenario sobrevive hoy, aunque pertenece a Liverpool.
El River de la época —el club actual con ese nombre fue fundado en 1932— se hizo fuerte a partir de 1913 en el Parque Lugano, en Joaquín Suárez y Lucas Obes, en el Prado. Fue escenario de un clásico oficial en 1913 y duró algo más de 10 años.
PARQUE PEREIRA. La realización de la primera Copa América impulsó la construcción de un estadio de madera en el Parque Pereira, luego rebautizado de los Aliados y después Batlle, a pocos pasos de donde en 1930 se erigiría el Estadio Centenario. Tenía una tribuna principal techada y en el partido decisivo ante Argentina albergó 40 mil personas. Poco después se desmontaron las instalaciones y se creó en el mismo lugar la Pista oficial de atletismo. El mayor escenario del fútbol hasta entonces duró poco más de un año, aunque aun hoy quedan vestigios. La tribuna principal estaba separada de la cancha por una valla sostenida por mojones de cemento, dos de los cuales se pueden ver tras las gradas de la Pista. Son retazos de historia que perduran, ajenos al cambio de destino deportivo de su emplazamiento.
NACIONAL Y PEÑAROL. La década de ’20 encontró al fútbol uruguayo en la cumbre de América, listo para dar el salto hacia los títulos olímpicos y mundiales, profundamente arraigado en el gusto popular y avanzando hacia una concepción más profesional.
Las multitudes que acudían a los encuentros obligaron a ampliar los escenarios, que se convirtieron en verdaderos estadios, aunque ya por entonces se reclamaba la construcción de un “gran stadium” que pudiera otorgar comodidad al público.
El Parque Central de Nacional seguía siendo el principal escenario, luego de dos reformas en 1911 y 1920. Se ingresaba por la avenida 8 de Octubre, por un camino bordeado de árboles, donde hoy se levanta la sede del club. Con capacidad para unos 20 mil espectadores, tenía dos tribunas laterales de madera, una de ellas techada, que se quemaron en un incendio en 1941. El club reconstruyó el escenario, pero en cemento, modificando la orientación del campo de juego (que pasó a ser paralelo a 8 de Octubre) por problemas derivados de la presencia de fincas linderas.
En 1921, también Peñarol tuvo su estadio en Pocitos, de similar capacidad. Al alejarse de Villa Peñarol, los aurinegros alquilaron Belvedere —entonces campo de Wanderers— durante algunas temporadas, hasta que inauguró Las Acacias en 1916. Pero era un escenario demasiado pequeño y alejado, por lo cual el club obtuvo la concesión de un terreno a los fondos de la Estación Pocitos, en Rivera y Gabriel Pereyra. El arquitecto Juan Scasso —quien años más tarde diseñaría el Estadio Centenario— hizo los planos y en noviembre de 1921 se inauguró el estadio. También era de madera, con dos tribunas y un palco techado, curiosamente ubicado cerca de uno de los corners y no en el centro.
El estadio duró hasta 1933, aunque hasta los ’40 quedó el predio baldío. Entonces el Municipio abrió la avenida Soca, que pasa justo frente a una de las áreas de la vieja cancha. Hasta hace algunos años, sobre Pereyra permanecían en pie las boleterías del estadio.
EL CISMA. En 1922, el fútbol uruguayo sufrió un profundo cisma, que dividió a los clubes en dos bandos: la Asociación, liderada por Nacional, y la Federación, encabezada por Peñarol, ambas con su propio Campeonato Uruguayo. La primera división se abrió entonces para decenas de equipos y pequeñas canchas albergaron encuentros oficiales. Algunos siguen actuando en las competencias profesionales del presente, otros desaparecieron. Entre ellos, Charley que actuaba en Piedras Blancas, Lito con su campo en La Teja, Belgrano en la avenida Larrañaga, Universal en el Parque Salvo del barrio Capurro, un club Capurro que a su vez jugaba en el Parque Narancio de Las Acacias, Misiones en el Parque Chaná de Maroñas, Uruguayo en Gral. Flores y Consulado, Olimpia en el Parque Higiene y Salud de Gral. Flores y Larrañaga.
Entre los clubes que se consolidaron figuran Defensor, que después de contar con varios campos en Punta Carretas y Pocitos se estableció en 1926 en el Parque Rodó. Central, de Punta Carretas se fue al Parque Ricci, frente al actual Parque Batlle, y luego al Parque Fraternidad, de Garibaldi casi 8 de Octubre.
Bella Vista, después de alternar en terrenos improvisados en su barrio, conoció algunos de sus mejores momentos en el Parque Olivos, ubicado en Agraciada y Olivos, una calle que fue rebautizada con el nombre de su mayor figura, José Nasazzi. El campo estaba ubicado a los fondos del actual Colegio San Francisco de Sales (Maturana) y el garage policial, hasta que a comienzos de los ’30 el club se mudó al Prado.
Justamente junto al hoy Parque Nasazzi se encontraba una de las primeras canchas de Liverpool, que había iniciado su historia en la Cuchilla de completar
Hacia 1924, Racing se instaló en Enrique Martínez y Burgues, donde jugó hasta que a fines de los ’30 se trasladó a Sayago. No lejos de allí estaba el campo de Colón, en Enrique Martínez y García Peña.
Cerro jugó durante años en el Parque Santa Rosa, legendario por lo bravo que era para los visitantes. Estaba ubicado en camino Pernambuco (Cerro Norte), no lejos de su Monumental Luis Troccoli, inaugurado en 1964. Su rival de barrio Rampla Juniors jugó en canchas improvisadas de la zona hasta que ya en los ’20 ocupó el Parque Nelson, hoy estadio Olímpico.
Hasta los años ’50, Miramar actuó en el Parque Campomar, ubicado en Comercio entre Azara y Vitrubio, y recuperó la condición de dueño de casa al fusionarse en los ’80 con Misiones, que aportó su Parque Méndez Piana.
La ubicación de muchos de estos campos de juego revela la forma en que creció la ciudad. La mayoría de las actuales avenidas son antiguas e incluso se formaron a partir de senderos que conducían a Montevideo cuando ésta salió de sus murallas coloniales. Sobre estas avenidas —Agraciada, Millán, 8 de Octubre, Avenida Italia— se extendieron las construcciones, pero a pocos pasos se mantuvieron, por años, enormes descampados o zonas de quintas. Progresivamente, los terrenos se lotearon y se abrieron nuevas calles, por lo cual desaparecieron las huellas de aquellos futbolistas pioneros.
Por Luis Prats (Socio del CIHF, desde Uruguay)
Arqueología en el fútbol: las antiguas canchas de Montevideo
Llegará alguna civilización que excavará en nuestras ciudades y rescatará los restos de edificios, monumentos y avenidas. También encontrará extraños templos con gradas alrededor de un espacio vacío y se preguntará qué ritos se realizaban allí, así como el significado de las inscripciones en las paredes: “Aguante bolso”, “Manya capo”, “Vamos que ganamos”.
Los arqueólogos futboleros del presente conocerán esos signos, pero en cambio les será difícil hallar trazas de las canchas del período fundacional de este deporte, donde a fines del siglo XIX y comienzos del XX se disputaron los primeros partidos. Sobreviven las crónicas y hasta la fama legendaria de Juan Pena, los hermanos Céspedes, José Piendibene, los primeros ídolos uruguayos de este deporte, pero los pastos que ellos pisaron ya desaparecieron bajo el cemento de nuevas construcciones.
En el barrio londinense de Plumstead, sobre la Hector Street, los jardines de algunas casas todavía muestran restos de las tribunas del Invicta Ground, estadio del Arsenal hasta 1893. En Montevideo resulta casi imposible descubrir algún vestigio de los antiguos escenarios, pues se trataba de instalaciones modestas, con escasas tribunas de madera y apenas una cuerda o un alambre para separar al público del campo de juego, aunque también hubo estadios que llegaron a albergar 20 mil y hasta 40 mil espectadores y ya no existen. Hoy, la ciudad tiene casi tantos estadios como clubes de fútbol, algunos antiguos, otros recientes.
La búsqueda del pasado debe comenzar necesariamente por el lugar donde se jugó por primera vez al fútbol en este país, un predio de la avenida 8 de Octubre casi Mariano Moreno, donde hoy se encuentra el Hospital Militar. Allí funcionó, entre 1861 y 1889, el campo deportivo del Montevideo Cricket, conocido como La Blanqueada por una antigua pulpería que extendió su denominación a toda la zona. En octubre de 1878, un grupo de socios enfrentó a la tripulación de un barco británico, según el testimonio de uno de los jugadores del primer equipo, Pedro C. Towers, publicado por la revista “Mundo Uruguayo” en julio de 1924, en una edición especial que contaba la historia (por entonces breve) del fútbol uruguayo.
El Cricket fue uno de los centros difusores del fútbol y otros deportes. Y cuando debió dejar su campo para la construcción del Hospital Militar, se trasladó a poca distancia. Su New Ground, también llamado La Blanqueada, estuvo entre 1889 y 1945 en la calle Cardal 3232, donde actualmente se ubican depósitos comerciales y residencias particulares. Allí se jugó con frecuencia cuando el fútbol comenzó a adquirir popularidad, en especial los primeros desafíos del Montevideo Team ante el Buenos Aires Team, seleccionados de las colectividades británicas de ambos lados del Plata. Sin embargo, el Cricket —fuerza dominante del fútbol local hacia 1895— dejó pronto de competir a nivel oficial y su cancha se destinó a otros deportes.
LOS PRIMEROS CLUBES. A fines del siglo XIX existían otros dos centros de práctica. Uno era Punta Carretas, por entonces un enorme descampado en el extremo sur de la ciudad. Allí se organizaban partidos informales con los marineros británicos y luego comenzaron a instalarse las canchas oficiales de muchos equipos.
Nacional jugó inicialmente (1899) donde hoy se encuentra la Iglesia del Sagrado Corazón, en Ellauri y Solano García, al costado de la anjtigua Cárcel, hoy emplazamiento del Punta Carretas Shopping. También pasaron por la zona Intrépido, Dublín, River Plate, Central, Reformers y Defensor, abriendo otras canchas u ocupando las que otros equipos abandonaban.
Varios quilómetros al norte, ya fuera de la ciudad, la compañía de ferrocarriles de capitales ingleses estableció sus talleres en Villa Peñarol. Y cuando en 1891 se creó el Central Uruguay Railway Cricket Club (CURCC), tuvo su campo de juego enfrente, en Coronel Raíz y camino Casavalle, donde hoy se encuentra el complejo de viviendas “José Artigas”. Sus instalaciones se limitaban a una casa para los vestuarios, de paredes de ladrillos cubiertas por enredaderas, que aparecen de fondo en las antiguas fotos del CURCC. Desde 1903, el escenario tuvo además un palco para damas y un alambrado perimetral. Los aurinegros jugaron allí hasta 1913, cuando las autoridades de la compañía exigieron el alejamiento del equipo a quienes se hicieron cargo del mismo bajo el nombre Peñarol.
El 1º de abril de 1899, Albion inauguró su cancha del Paso Molino, por entonces la más importante de la ciudad, con una tribuna de madera y un palco techado al estilo británico. Ello determinó que fuera la sede de los dos primeros partidos de la selección uruguaya: uno no oficial en 1901 (fue el Albion reforzado por dos jugadores de Nacional) y otro, el primero oficial, un año después. Ambos perdidos ante Argentina, por 3-2 y 6-0. También el primer encuentro por el Campeonato Uruguayo (CURCC 2-Albion 1, en junio de 1900. El estadio estaba ubicado en la hoy residencial zona del Prado, en 19 de Abril esquina Berro, y duró pocos años, ya que el Albion dejó de competir.
La llegada del ’900 trajo otro escenario, que por 30 años iba a ser el más importante del país: el Parque Central. La compañía de tranvías de La Unión y Maroñas concedió un predio en 8 de Octubre y Jaime Cibils al Deutscher Fussball Klub, el equipo de la colectividad alemana, donde se armaron dos canchas: la considerada oficial, con entrada por 8 de Octubre, y la otra, con ingreso por Cibils, que fue ocupada por el Deutscher. Pronto, el joven club Nacional empezó a utilizar la primera. Y se quedó hasta el presente, si bien las instalaciones y hasta la propia orientación del campo de juego cambiaron con el tiempo.
Una escisión de Albion creó en 1902 el Montevideo Wanderers, que un año después se estableció en Millán y Vilardebó. Los bohemios lograron éxitos rápidamente y buscaron un escenario mayor, que fue Belvedere (1909). El escenario sobrevive hoy, aunque pertenece a Liverpool.
El River de la época —el club actual con ese nombre fue fundado en 1932— se hizo fuerte a partir de 1913 en el Parque Lugano, en Joaquín Suárez y Lucas Obes, en el Prado. Fue escenario de un clásico oficial en 1913 y duró algo más de 10 años.
PARQUE PEREIRA. La realización de la primera Copa América impulsó la construcción de un estadio de madera en el Parque Pereira, luego rebautizado de los Aliados y después Batlle, a pocos pasos de donde en 1930 se erigiría el Estadio Centenario. Tenía una tribuna principal techada y en el partido decisivo ante Argentina albergó 40 mil personas. Poco después se desmontaron las instalaciones y se creó en el mismo lugar la Pista oficial de atletismo. El mayor escenario del fútbol hasta entonces duró poco más de un año, aunque aun hoy quedan vestigios. La tribuna principal estaba separada de la cancha por una valla sostenida por mojones de cemento, dos de los cuales se pueden ver tras las gradas de la Pista. Son retazos de historia que perduran, ajenos al cambio de destino deportivo de su emplazamiento.
NACIONAL Y PEÑAROL. La década de ’20 encontró al fútbol uruguayo en la cumbre de América, listo para dar el salto hacia los títulos olímpicos y mundiales, profundamente arraigado en el gusto popular y avanzando hacia una concepción más profesional.
Las multitudes que acudían a los encuentros obligaron a ampliar los escenarios, que se convirtieron en verdaderos estadios, aunque ya por entonces se reclamaba la construcción de un “gran stadium” que pudiera otorgar comodidad al público.
El Parque Central de Nacional seguía siendo el principal escenario, luego de dos reformas en 1911 y 1920. Se ingresaba por la avenida 8 de Octubre, por un camino bordeado de árboles, donde hoy se levanta la sede del club. Con capacidad para unos 20 mil espectadores, tenía dos tribunas laterales de madera, una de ellas techada, que se quemaron en un incendio en 1941. El club reconstruyó el escenario, pero en cemento, modificando la orientación del campo de juego (que pasó a ser paralelo a 8 de Octubre) por problemas derivados de la presencia de fincas linderas.
En 1921, también Peñarol tuvo su estadio en Pocitos, de similar capacidad. Al alejarse de Villa Peñarol, los aurinegros alquilaron Belvedere —entonces campo de Wanderers— durante algunas temporadas, hasta que inauguró Las Acacias en 1916. Pero era un escenario demasiado pequeño y alejado, por lo cual el club obtuvo la concesión de un terreno a los fondos de la Estación Pocitos, en Rivera y Gabriel Pereyra. El arquitecto Juan Scasso —quien años más tarde diseñaría el Estadio Centenario— hizo los planos y en noviembre de 1921 se inauguró el estadio. También era de madera, con dos tribunas y un palco techado, curiosamente ubicado cerca de uno de los corners y no en el centro.
El estadio duró hasta 1933, aunque hasta los ’40 quedó el predio baldío. Entonces el Municipio abrió la avenida Soca, que pasa justo frente a una de las áreas de la vieja cancha. Hasta hace algunos años, sobre Pereyra permanecían en pie las boleterías del estadio.
EL CISMA. En 1922, el fútbol uruguayo sufrió un profundo cisma, que dividió a los clubes en dos bandos: la Asociación, liderada por Nacional, y la Federación, encabezada por Peñarol, ambas con su propio Campeonato Uruguayo. La primera división se abrió entonces para decenas de equipos y pequeñas canchas albergaron encuentros oficiales. Algunos siguen actuando en las competencias profesionales del presente, otros desaparecieron. Entre ellos, Charley que actuaba en Piedras Blancas, Lito con su campo en La Teja, Belgrano en la avenida Larrañaga, Universal en el Parque Salvo del barrio Capurro, un club Capurro que a su vez jugaba en el Parque Narancio de Las Acacias, Misiones en el Parque Chaná de Maroñas, Uruguayo en Gral. Flores y Consulado, Olimpia en el Parque Higiene y Salud de Gral. Flores y Larrañaga.
Entre los clubes que se consolidaron figuran Defensor, que después de contar con varios campos en Punta Carretas y Pocitos se estableció en 1926 en el Parque Rodó. Central, de Punta Carretas se fue al Parque Ricci, frente al actual Parque Batlle, y luego al Parque Fraternidad, de Garibaldi casi 8 de Octubre.
Bella Vista, después de alternar en terrenos improvisados en su barrio, conoció algunos de sus mejores momentos en el Parque Olivos, ubicado en Agraciada y Olivos, una calle que fue rebautizada con el nombre de su mayor figura, José Nasazzi. El campo estaba ubicado a los fondos del actual Colegio San Francisco de Sales (Maturana) y el garage policial, hasta que a comienzos de los ’30 el club se mudó al Prado.
Justamente junto al hoy Parque Nasazzi se encontraba una de las primeras canchas de Liverpool, que había iniciado su historia en la Cuchilla de completar
Hacia 1924, Racing se instaló en Enrique Martínez y Burgues, donde jugó hasta que a fines de los ’30 se trasladó a Sayago. No lejos de allí estaba el campo de Colón, en Enrique Martínez y García Peña.
Cerro jugó durante años en el Parque Santa Rosa, legendario por lo bravo que era para los visitantes. Estaba ubicado en camino Pernambuco (Cerro Norte), no lejos de su Monumental Luis Troccoli, inaugurado en 1964. Su rival de barrio Rampla Juniors jugó en canchas improvisadas de la zona hasta que ya en los ’20 ocupó el Parque Nelson, hoy estadio Olímpico.
Hasta los años ’50, Miramar actuó en el Parque Campomar, ubicado en Comercio entre Azara y Vitrubio, y recuperó la condición de dueño de casa al fusionarse en los ’80 con Misiones, que aportó su Parque Méndez Piana.
La ubicación de muchos de estos campos de juego revela la forma en que creció la ciudad. La mayoría de las actuales avenidas son antiguas e incluso se formaron a partir de senderos que conducían a Montevideo cuando ésta salió de sus murallas coloniales. Sobre estas avenidas —Agraciada, Millán, 8 de Octubre, Avenida Italia— se extendieron las construcciones, pero a pocos pasos se mantuvieron, por años, enormes descampados o zonas de quintas. Progresivamente, los terrenos se lotearon y se abrieron nuevas calles, por lo cual desaparecieron las huellas de aquellos futbolistas pioneros.
La fusión de 1935
JUEVES, 13 DE MARZO DE 2008.
Amigos: quiero compartir con Uds. esta nota –que integrará el “Libro de la C”- en la cual se explica en párrafos generales los aspectos de la que fue la, hasta ahora, definitiva fusión del fútbol argentino y el destino que tuvo cada institución. Tengan en cuenta que es una nota para un libro que está en elaboración y en ocasiones algún párrafo puede estar haciendo relación a otra nota anterior.
Por Carlos Yametti (Presidente del CIHF)
Una vez aprobados los términos generales de la fusión, como queda explicado con una aceptación incondicional de los términos impuestos por los integrantes de la Liga Argentina, se redactó el reglamento con las disposiciones transitorias. En la parte pertinente a la integración de las categorías se especificaba:
Art. 3º) Integrarán la nueva institución todos los clubes actualmente afiliados a la “Liga Argentina de Football” y a la “Asociación Argentina de Football”, los que, a los efectos de los respectivos certámenes deportivos, serán divididos en tres categorías:
a) Una primera división constituida por los catorce clubes que militan actualmente en igual categoría de la “Liga Argentina de Football”.
b) Una segunda división constituída por los clubes “Quilmes” y “Tigre” de la actual “Liga Argentina de Football” y diez y seis clubes de la actual primera división de la “Asociación Argentina de Football” que, reuniendo las condiciones exigidas por el Artículo 81 del Reglamento General de la “Liga Argentina de Football” designe la Asamblea de dicha Asociación.
c) Una tercera división consituída por los restantes clubes de la “Asociación Argentina de Football”, con sujeción a las condiciones reglamentarias de la nueva entidad.
d) La “Liga Argentina de Football” o la nueva entidad, en su caso, resolverá sobre la categoría que corresponda al Club Atlético Atlanta.
En resumidas cuentas, lo que esto implicaba era lo siguiente:
Primera División: Los 14 clubes que formarían la Primera A (que habían militado en la misma categoría de la LAF el año anterior) eran:
Argentinos Juniors
Boca Juniors
Chacarita Juniors
Estudiantes La Plata
Ferro Carril Oeste
Gimnasia y Esgrima La Plata
Huracán
Independiente
Platense
Racing Club
River Plate
San Lorenzo
Talleres – Lanús (Unión)
Velez Sarsfield
Acotemos que la temporada de 1933 se había jugado con 18 equipos, pero que antes del inicio de la de 1934 la LAF había dispuesto reducir los participantes mediante la remoción de Quilmes y Tigre a la Segunda División y las fusiones obligadas de Talleres con Lanús y de Atlanta con Argentinos Juniors. Ya avanzado el campeonato Atlanta se separó de Argentinos Juniors y fue este último el que continuó afiliado a la Liga y concluyó la disputa del torneo.
Posteriormente, y antes del inicio de la temporada 1935, como resultado de diversas reuniones y de las tratativas propias de una institución que estaba en formación, este plantel de participantes sufrió las siguientes modificaciones: se dispuso la ruptura de la Unión de los equipos sureños, se restituyó a Quilmes y a Tigre la categoría de primera y se aceptó la reafiliación de Atlanta. De tal forma la Primera División de la flamante Asociación del Football Argentino volvía a tener 18 conjuntos, exactamente los mismos que venían participando en la LAF desde su fundación en 1931, con el lapso explicado de 1934.
Segunda División: En 1934 la categoría de privilegio de la AAF había contado con los 23 participantes que se detallan ordenados según la posición ocupada por cada uno en el torneo que había finalizado:
01 - Club Atlético Estudiantil Porteño
02 - Club Atlético Banfield
03 - Club Atlético Defensores de Belgrano
04 - Club Sportivo Dock Sud
05 - Club Atlético El Porvenir
06 - Club Atlético General San Martín (1)
07 - Club Atlético Estudiantes
08 - Club Sportivo Alsina (1)
09 - Club Atlético Excursionistas
10 - Club Social y Sportivo Acassuso (1)
11 - Club Atlético Argentino de Quilmes
12 - Club Almagro
13 - Club Atlético Colegiales
14 - Club Atlético Nueva Chicago
15 - Club Atlético Argentinos de Temperley
16 - All Boys Athletic Club
17 -Club Atlético Gutenberg (1)
18 - Club Atlético Barracas Central
19 - Club Sportivo Barracas
20 - Club Atlético Liberal Argentino (1)
21 - Ramsar Sport Club (1)
22 - Club Social y Sportivo Buenos Aires
23 - Club Atlético Palermo (1)
Pero estas posiciones, logradas en el campo de juego, no serían tenidas en cuenta a los fines de lo decidido en el Art. 3º, inciso b). La intención de la nueva AFA, siguiendo los lineamientos de su antecesora, la LAF, era la de categorizar los torneos a traves de sus participantes; y los parámetros para esto no eran los logros deportivos sino otros tales como la estructura social, la convocatoria, el historial y la seriedad para la disputa de los torneos. Además se pretendía una división con 18 participantes, entre los cuales Quilmes y Tigre ya tenían su plaza. Evidentemente no debe haber sido facil la tarea de la Asamblea de la AAF para seleccionar con estos parámetros a los 16 clubes y descartar a 7, en algunos casos no habrán surgido mayores inconvenientes y los nombres debieron “saltar” en forma inmediata (Argentino de Quilmes, Almagro, Defensores de Belgrano, sólo por nombrar algunos) pero en otros la disputa en la mesa de reuniones debe haber tenido caracteres de ríspida. Pero como los tiempos apuraban, finalmente hubo “fumata” y siete instituciones (las marcadas con (1) en el listado precedente) se enteraron que pasaban de una Primera Categoría a una Tercera. Como es de imaginarse hubo muchos enojos y disgustos aunque la decisión tuvo que ser aceptada, aunque algunos optaron por el digno retiro, como en los casos de Gutenberg que decidió retornar a su liga (la de La Plata) y de Liberal Argentino.
A la hora de inicio de los torneos la Segunda División, ante la promoción –o mejor restitución de la categoría- antes mencionada de Quilmes y Tigre largó con los 16 elegidos.
Tercera División: La Segunda División de la AAF en 1934 tuvo estos participantes (también en este caso los detallamos ordenados según la posición ocupada, aclarando que la repetición se debe a que hubo dos zonas y que el único puesto definido fue el de 1º, para determinar el campeón de la Categoría):
01 y Campeón - Club Bella Vista (A)
01 y Subcampeón - Club Atlético Los Andes (A)
02 - Liniers Sport Club (A)
02 - Club Social y Deportivo Progresista (A)
03 - Club Atlético 25 de Mayo (A)
03 - Estrella Blanca
04 - Club Atlético San Miguel (A)
04 - Sportivo El Progreso
05 - Club Atlético Florida (A)
05 - Club Gimnasia y Esgrima de Lanús (A)
06 - Central Argentino
06 - Deportivo Huracán
07 - Olivos
07 - Almirante Brown
08 - Boulogne
08 - Club Atlético Marplatense (A)
09 - Club Atlético La Paternal (A)
09 - Lomas
10 - Club Defensores de Santos Lugares (A)
10 - Honor y Patria
Como también para esta divisional se limitó la cantidad de concursantes en 18, y ya vendrían 7 de la ex-Primera División, la Asamblea se tuvo que abocar a la desagradable misión de tener que designar a 9 clubes para los cuales no habría mayor futuro en el marco de la flamante AFA salvo que cumplieran las “…condiciones reglamentarias de la nueva entidad”. Los equipos que en listado precedente figuran señalados con (A) fueron los propuestos para integrar la Tercera División junto con los que no tuvieron cabida en la Segunda. Es de hacer notar el caso de Bella Vista que a fines de 1934 se había ganado un lugar en Primera de la AAF y que, como campeón sin corona y emulando los 7 nombrados en un párrafo anterior, de golpe y porrazo se encontraba en un tercer nivel.
Como medida precautoria y de demostración de “buena letra” frente a las flamantes autoridades, se exigió que todas las instituciones –tanto las designadas como las que aún estaban en el limbo- presentaran su pedido de afiliación.
En los días posteriores a las designaciones se produjeron novedades al presentarse los pedidos de afiliación: Lomas y Honor y Patria y dos de los equipos designados, Gutenberg y Liberal Argentino, deciden no hacerlo y retirarse de AFA. Además se rechazan las fichas de La Paternal, Sportivo El Progreso, Gimnasia y Esgrima de Lanús, San Miguel, Almirante Brown, Deportivo Huracán, Defensores de Santos Lugares y Ramsar. En su reemplazo se aceptan en cambio los pedidos de Central Argentino, Olivos, Boulogne y Estrella Blanca y de dos nuevas instituciones que querían ingresar al estamento recién creado, aunque sea en el Nivel III: Sportivo Palermo y Unión (Caseros). Previo al inicio de los campeonatos y frente a la decisión de permitir el aumento de los participantes en la categoría, se replantea el estudio de las solicitudes y se decide hacer nuevas incorporaciones. Los beneficiados por la medida fueron Sportivo El Progreso, Deportivo Huracán, Ramsar, San Miguel y Defensores de Santos Lugares. No se les concede afiliación en cambio a otros dos nuevos: Artesano J. Altube y Watson Hutton.
Triste paradoja la que provoca éste último club. Con el rechazo de su pedido de afiliación, a pocos días del inicio de la nueva temporada afista con todas sus categorías en un nivel profesional, se cierra en forma definitiva y oficial la época del Amateurismo del fútbol argentino. El equipo que honraba al padre de dicho fútbol, al númen del deporte practicado en forma amateur, como parecía lógico suponer, no tenía cabida en la nueva era que se iniciaba.
Amigos: quiero compartir con Uds. esta nota –que integrará el “Libro de la C”- en la cual se explica en párrafos generales los aspectos de la que fue la, hasta ahora, definitiva fusión del fútbol argentino y el destino que tuvo cada institución. Tengan en cuenta que es una nota para un libro que está en elaboración y en ocasiones algún párrafo puede estar haciendo relación a otra nota anterior.
Por Carlos Yametti (Presidente del CIHF)
Una vez aprobados los términos generales de la fusión, como queda explicado con una aceptación incondicional de los términos impuestos por los integrantes de la Liga Argentina, se redactó el reglamento con las disposiciones transitorias. En la parte pertinente a la integración de las categorías se especificaba:
Art. 3º) Integrarán la nueva institución todos los clubes actualmente afiliados a la “Liga Argentina de Football” y a la “Asociación Argentina de Football”, los que, a los efectos de los respectivos certámenes deportivos, serán divididos en tres categorías:
a) Una primera división constituida por los catorce clubes que militan actualmente en igual categoría de la “Liga Argentina de Football”.
b) Una segunda división constituída por los clubes “Quilmes” y “Tigre” de la actual “Liga Argentina de Football” y diez y seis clubes de la actual primera división de la “Asociación Argentina de Football” que, reuniendo las condiciones exigidas por el Artículo 81 del Reglamento General de la “Liga Argentina de Football” designe la Asamblea de dicha Asociación.
c) Una tercera división consituída por los restantes clubes de la “Asociación Argentina de Football”, con sujeción a las condiciones reglamentarias de la nueva entidad.
d) La “Liga Argentina de Football” o la nueva entidad, en su caso, resolverá sobre la categoría que corresponda al Club Atlético Atlanta.
En resumidas cuentas, lo que esto implicaba era lo siguiente:
Primera División: Los 14 clubes que formarían la Primera A (que habían militado en la misma categoría de la LAF el año anterior) eran:
Argentinos Juniors
Boca Juniors
Chacarita Juniors
Estudiantes La Plata
Ferro Carril Oeste
Gimnasia y Esgrima La Plata
Huracán
Independiente
Platense
Racing Club
River Plate
San Lorenzo
Talleres – Lanús (Unión)
Velez Sarsfield
Acotemos que la temporada de 1933 se había jugado con 18 equipos, pero que antes del inicio de la de 1934 la LAF había dispuesto reducir los participantes mediante la remoción de Quilmes y Tigre a la Segunda División y las fusiones obligadas de Talleres con Lanús y de Atlanta con Argentinos Juniors. Ya avanzado el campeonato Atlanta se separó de Argentinos Juniors y fue este último el que continuó afiliado a la Liga y concluyó la disputa del torneo.
Posteriormente, y antes del inicio de la temporada 1935, como resultado de diversas reuniones y de las tratativas propias de una institución que estaba en formación, este plantel de participantes sufrió las siguientes modificaciones: se dispuso la ruptura de la Unión de los equipos sureños, se restituyó a Quilmes y a Tigre la categoría de primera y se aceptó la reafiliación de Atlanta. De tal forma la Primera División de la flamante Asociación del Football Argentino volvía a tener 18 conjuntos, exactamente los mismos que venían participando en la LAF desde su fundación en 1931, con el lapso explicado de 1934.
Segunda División: En 1934 la categoría de privilegio de la AAF había contado con los 23 participantes que se detallan ordenados según la posición ocupada por cada uno en el torneo que había finalizado:
01 - Club Atlético Estudiantil Porteño
02 - Club Atlético Banfield
03 - Club Atlético Defensores de Belgrano
04 - Club Sportivo Dock Sud
05 - Club Atlético El Porvenir
06 - Club Atlético General San Martín (1)
07 - Club Atlético Estudiantes
08 - Club Sportivo Alsina (1)
09 - Club Atlético Excursionistas
10 - Club Social y Sportivo Acassuso (1)
11 - Club Atlético Argentino de Quilmes
12 - Club Almagro
13 - Club Atlético Colegiales
14 - Club Atlético Nueva Chicago
15 - Club Atlético Argentinos de Temperley
16 - All Boys Athletic Club
17 -Club Atlético Gutenberg (1)
18 - Club Atlético Barracas Central
19 - Club Sportivo Barracas
20 - Club Atlético Liberal Argentino (1)
21 - Ramsar Sport Club (1)
22 - Club Social y Sportivo Buenos Aires
23 - Club Atlético Palermo (1)
Pero estas posiciones, logradas en el campo de juego, no serían tenidas en cuenta a los fines de lo decidido en el Art. 3º, inciso b). La intención de la nueva AFA, siguiendo los lineamientos de su antecesora, la LAF, era la de categorizar los torneos a traves de sus participantes; y los parámetros para esto no eran los logros deportivos sino otros tales como la estructura social, la convocatoria, el historial y la seriedad para la disputa de los torneos. Además se pretendía una división con 18 participantes, entre los cuales Quilmes y Tigre ya tenían su plaza. Evidentemente no debe haber sido facil la tarea de la Asamblea de la AAF para seleccionar con estos parámetros a los 16 clubes y descartar a 7, en algunos casos no habrán surgido mayores inconvenientes y los nombres debieron “saltar” en forma inmediata (Argentino de Quilmes, Almagro, Defensores de Belgrano, sólo por nombrar algunos) pero en otros la disputa en la mesa de reuniones debe haber tenido caracteres de ríspida. Pero como los tiempos apuraban, finalmente hubo “fumata” y siete instituciones (las marcadas con (1) en el listado precedente) se enteraron que pasaban de una Primera Categoría a una Tercera. Como es de imaginarse hubo muchos enojos y disgustos aunque la decisión tuvo que ser aceptada, aunque algunos optaron por el digno retiro, como en los casos de Gutenberg que decidió retornar a su liga (la de La Plata) y de Liberal Argentino.
A la hora de inicio de los torneos la Segunda División, ante la promoción –o mejor restitución de la categoría- antes mencionada de Quilmes y Tigre largó con los 16 elegidos.
Tercera División: La Segunda División de la AAF en 1934 tuvo estos participantes (también en este caso los detallamos ordenados según la posición ocupada, aclarando que la repetición se debe a que hubo dos zonas y que el único puesto definido fue el de 1º, para determinar el campeón de la Categoría):
01 y Campeón - Club Bella Vista (A)
01 y Subcampeón - Club Atlético Los Andes (A)
02 - Liniers Sport Club (A)
02 - Club Social y Deportivo Progresista (A)
03 - Club Atlético 25 de Mayo (A)
03 - Estrella Blanca
04 - Club Atlético San Miguel (A)
04 - Sportivo El Progreso
05 - Club Atlético Florida (A)
05 - Club Gimnasia y Esgrima de Lanús (A)
06 - Central Argentino
06 - Deportivo Huracán
07 - Olivos
07 - Almirante Brown
08 - Boulogne
08 - Club Atlético Marplatense (A)
09 - Club Atlético La Paternal (A)
09 - Lomas
10 - Club Defensores de Santos Lugares (A)
10 - Honor y Patria
Como también para esta divisional se limitó la cantidad de concursantes en 18, y ya vendrían 7 de la ex-Primera División, la Asamblea se tuvo que abocar a la desagradable misión de tener que designar a 9 clubes para los cuales no habría mayor futuro en el marco de la flamante AFA salvo que cumplieran las “…condiciones reglamentarias de la nueva entidad”. Los equipos que en listado precedente figuran señalados con (A) fueron los propuestos para integrar la Tercera División junto con los que no tuvieron cabida en la Segunda. Es de hacer notar el caso de Bella Vista que a fines de 1934 se había ganado un lugar en Primera de la AAF y que, como campeón sin corona y emulando los 7 nombrados en un párrafo anterior, de golpe y porrazo se encontraba en un tercer nivel.
Como medida precautoria y de demostración de “buena letra” frente a las flamantes autoridades, se exigió que todas las instituciones –tanto las designadas como las que aún estaban en el limbo- presentaran su pedido de afiliación.
En los días posteriores a las designaciones se produjeron novedades al presentarse los pedidos de afiliación: Lomas y Honor y Patria y dos de los equipos designados, Gutenberg y Liberal Argentino, deciden no hacerlo y retirarse de AFA. Además se rechazan las fichas de La Paternal, Sportivo El Progreso, Gimnasia y Esgrima de Lanús, San Miguel, Almirante Brown, Deportivo Huracán, Defensores de Santos Lugares y Ramsar. En su reemplazo se aceptan en cambio los pedidos de Central Argentino, Olivos, Boulogne y Estrella Blanca y de dos nuevas instituciones que querían ingresar al estamento recién creado, aunque sea en el Nivel III: Sportivo Palermo y Unión (Caseros). Previo al inicio de los campeonatos y frente a la decisión de permitir el aumento de los participantes en la categoría, se replantea el estudio de las solicitudes y se decide hacer nuevas incorporaciones. Los beneficiados por la medida fueron Sportivo El Progreso, Deportivo Huracán, Ramsar, San Miguel y Defensores de Santos Lugares. No se les concede afiliación en cambio a otros dos nuevos: Artesano J. Altube y Watson Hutton.
Triste paradoja la que provoca éste último club. Con el rechazo de su pedido de afiliación, a pocos días del inicio de la nueva temporada afista con todas sus categorías en un nivel profesional, se cierra en forma definitiva y oficial la época del Amateurismo del fútbol argentino. El equipo que honraba al padre de dicho fútbol, al númen del deporte practicado en forma amateur, como parecía lógico suponer, no tenía cabida en la nueva era que se iniciaba.
Rojo y Blanco a rayas verticales
LUNES, 25 DE FEBRERO DE 2008.
Por Jorge H. Gallego (Socio del CIHF)
Las camisetas y sus colores marcaron –desde siempre- un notable simbolismo en el fútbol.
Los colores albirrojo fueron los primeros que se popularizaron en el país.
Fueron “propiedad” de Alumni que -a su vez- los adoptó del colegio que fuera su cuna: el English High School. La diferencia residió en que los colegiales los usaron en forma horizontal. Como primer antecedente de estos colores debe considerarse el de la bandera inglesa: blanca con cruz roja.
Este es un listado de los clubes locales que adoptaron –rayas mas o menos- los colores del desaparecido
campeón. Están incluídos por orden de fundación y pertenecen sólo al período de existencia del club.
1904
C.A. Paraná, Zárate; C.A. Barracas Central, B. Aires y C.A. Nueve de Julio, Rafaela.
1905
C.A.Estudiantes de La Plata y el desaparecido Boca Alumni , de B. Aires.
1906
C.A. Talleres, Remedios de Escalada, B.A.; C. Argentino, Marcos Juárez, CBA. y C.A. Pilar, Pilar, B.A.
1907
C.A. Unión, Santa Fe; C.A. Chascomús; C.A Paraná, Paraná, E.R.; Firmat F.C., Firmat, S.F.; C.A. Alumni,
Casilda, S.F. y C.A. Campaña, Carcarañá, S.F.
1908
C.A. Libertad, Concordia E.R.; Arenales F.C., Gral. Arenales, B.A.; Paraná F.C., San Pedro, B.A.; C.A. Riberas del Paraná, Va. Constitución, S.F. ; Belgrano A. C., Las Rosas, S.F. y Junín Football C., antecesor
del actual C. Junín, de esa ciudad bonaerense.
1909
C.A. Alumni, Veinticinco de Mayo, B.A.; C.A. San Martín, Tucumán y C.A. y Biblioteca El Diario, Río Cuarto, CBA.
1910
C.A. San Martín , Carhué, B.A. y el desaparecido Estudiantes de Tres Arroyos, B.A.
1911
Cañuelas F.B.C.; C. Sportivo Patria, Formosa y el C.A. Felicia, de esa localidad santafecina.
1912
F.B.C. Colón, San Justo, S.F.
1913
C.A. Rivadavia, Estación América, B.A.
Seguirían muchos más; destaco entre ellos -por haber alternado en primera división- al C.A. Los Andes (1917) de Lomas de Zamora; Intituto Atlético Central Córdoba (1918) de Córdoba y el C.A. San Martín (1927), de la localidad mendocina homónima.
Existen también casacas albirrojas en Ligas del interior. Son conocidas las de Rosario, Junín y Villa Mercedes, San Luis. Los colores liguísticos tuvieron trascendencia en los desaparecidos Campeonatos Argentinos (1920-1988), verdadera fiesta del fútbol nacional.
RECUERDOS ALBIRROJOS
El primer enfrentamiento entre un club argentino y otro europeo se produjo en Buenos Aires el 26 de junio de 1904. Alumni y el Southampton inglés coincidían en sus colores.. Los nuestros – que jugaron con casaca blanca- fueron derrotados por tres a cero. El partido, disputado en el campo de la Sociedad Sportiva Argentina (hoy Campo Argentino de Polo) fue presenciado por alrededor de 8.000 espectadores; entre ellos
estuvo Julio Argentino Roca , primer presidente en asistir a un partido de fútbol.
Estudiantes de La Plata adoptó los colores de Alumni. El “culpable” fue Tomás Ismael Shedden, llegado a La Plata en 1903, para ingresar a la facultad de Medicina Veterinaria; fue uno de los promotores del fútbol local. Había estudiado en el célebre colegio de Watson Hutton, en Buenos Aires; ese fue el enlace albirrojo
con el fútbol platense.
El diario porteño The Standard presentó (25 de enero de 1907) un listado con los colores de los clubes de fútbol. (...) Estudiantes La Plata, perpendicularly-striped red and white shirt (...) La traducción indicó que –en 1906, primera actuación oficial- el club utilizó camisa roja y blanca ... a cuadros !!
Talleres United actual C.A. Talleres, no nació en el seno de la empresa ferroviaria. La modesta entidad surgió en la zona donde el F.F.C.C. Sud había inaugurado ( 26 de octubre de 1901) sus talleres y estación anexa. El nombre de esta última fue adoptado por el club. La estación se llama, desde 1923, Remedios de
Escalada.
Félix Daniel Frascara escribió una nota sobre el club ( El Gráfico , 13 de junio de 1931) (...) En 1908 hicieron la primera gira que se recuerda en la historia del club. Se fueron hasta Maipú. Entre los muchachos había uno, Gerónimo Argerich, que no hubiera podido hacer el viaje por una razón fundamental: le faltaba ropa. Se evidenció entonces que el compañerismo no es un mito: entre todos lo vistieron; uno le prestó un saco, otro un pantalón, y Argerich hizo el viaje. Iban de rigurosa 2da. Clase, pero 10 minutos antes de llegar, se pasaron a 1ra., para impresionar bien .(...) Simpático recuerdo de este club, albirrojo desde siempre.
(...) El primer partido jugado por nuestra institución se jugó todavía bajo el nombre del Centro Recreativo Sarmiento, contra un equipo de Chabás, ignorándose el resultado. La primera vestimenta utilizada en
aquel lejano 1907 fueron camisetas negras. Estas fueron las únicas que se consiguieron en cantidad suficiente para tal fin. Bien pronto se adoptaron los colores blanco y rojo a rayas verticales, la misma del famoso club Alumni de B. Aires, tan celebrado en aquellos días. No faltó como prenda del equipo el clásico gorro de lana tejido con los colores del club, que entonces se estilaba. (...) También de esa época data la denominación de “Firmat F.B.C.” que se dio a la institución. (...)
De: Historia del Firmat F.B.C., Atilio Real, 2004.-
Alumni se retiró al ganar el campeonato de 1911. La liquidación de la entidad se produjo el 24 de abril de 1913. Un capital de $ 12.322.29 fue repartido entre ocho entidades de bien público. Provoca tristeza enterarse que a esa reunión final asistieron sólo siete asociados.
Desapareció así el club que fue decisivo en la popularización del fútbol. Sus éxitos fueron incuestionables: sólo considerando su primera división se impuso en 10 campeonatos de Liga y -en el plano internacional- 6 Copas Competencia y 2 Copas de Honor.
Alrededor de 25 clubes actuales recuerdan con su nombre al extinto campeón. Muchos otros llevan los
colores albirrojos a los que hice referencia; desconozco si en todos los casos están relacionados con Alumni.
De lo que estoy seguro es que fue la entidad que los inauguró en el país.
Por Jorge H. Gallego (Socio del CIHF)
Las camisetas y sus colores marcaron –desde siempre- un notable simbolismo en el fútbol.
Los colores albirrojo fueron los primeros que se popularizaron en el país.
Fueron “propiedad” de Alumni que -a su vez- los adoptó del colegio que fuera su cuna: el English High School. La diferencia residió en que los colegiales los usaron en forma horizontal. Como primer antecedente de estos colores debe considerarse el de la bandera inglesa: blanca con cruz roja.
campeón. Están incluídos por orden de fundación y pertenecen sólo al período de existencia del club.
1904
C.A. Paraná, Zárate; C.A. Barracas Central, B. Aires y C.A. Nueve de Julio, Rafaela.
1905
C.A.Estudiantes de La Plata y el desaparecido Boca Alumni , de B. Aires.
1906
C.A. Talleres, Remedios de Escalada, B.A.; C. Argentino, Marcos Juárez, CBA. y C.A. Pilar, Pilar, B.A.
1907
C.A. Unión, Santa Fe; C.A. Chascomús; C.A Paraná, Paraná, E.R.; Firmat F.C., Firmat, S.F.; C.A. Alumni,
Casilda, S.F. y C.A. Campaña, Carcarañá, S.F.
1908
C.A. Libertad, Concordia E.R.; Arenales F.C., Gral. Arenales, B.A.; Paraná F.C., San Pedro, B.A.; C.A. Riberas del Paraná, Va. Constitución, S.F. ; Belgrano A. C., Las Rosas, S.F. y Junín Football C., antecesor
del actual C. Junín, de esa ciudad bonaerense.
1909
C.A. Alumni, Veinticinco de Mayo, B.A.; C.A. San Martín, Tucumán y C.A. y Biblioteca El Diario, Río Cuarto, CBA.
1910
C.A. San Martín , Carhué, B.A. y el desaparecido Estudiantes de Tres Arroyos, B.A.
1911
Cañuelas F.B.C.; C. Sportivo Patria, Formosa y el C.A. Felicia, de esa localidad santafecina.
1912
F.B.C. Colón, San Justo, S.F.
1913
C.A. Rivadavia, Estación América, B.A.
Seguirían muchos más; destaco entre ellos -por haber alternado en primera división- al C.A. Los Andes (1917) de Lomas de Zamora; Intituto Atlético Central Córdoba (1918) de Córdoba y el C.A. San Martín (1927), de la localidad mendocina homónima.
Existen también casacas albirrojas en Ligas del interior. Son conocidas las de Rosario, Junín y Villa Mercedes, San Luis. Los colores liguísticos tuvieron trascendencia en los desaparecidos Campeonatos Argentinos (1920-1988), verdadera fiesta del fútbol nacional.
RECUERDOS ALBIRROJOS
El primer enfrentamiento entre un club argentino y otro europeo se produjo en Buenos Aires el 26 de junio de 1904. Alumni y el Southampton inglés coincidían en sus colores.. Los nuestros – que jugaron con casaca blanca- fueron derrotados por tres a cero. El partido, disputado en el campo de la Sociedad Sportiva Argentina (hoy Campo Argentino de Polo) fue presenciado por alrededor de 8.000 espectadores; entre ellos
estuvo Julio Argentino Roca , primer presidente en asistir a un partido de fútbol.
Estudiantes de La Plata adoptó los colores de Alumni. El “culpable” fue Tomás Ismael Shedden, llegado a La Plata en 1903, para ingresar a la facultad de Medicina Veterinaria; fue uno de los promotores del fútbol local. Había estudiado en el célebre colegio de Watson Hutton, en Buenos Aires; ese fue el enlace albirrojo
con el fútbol platense.
El diario porteño The Standard presentó (25 de enero de 1907) un listado con los colores de los clubes de fútbol. (...) Estudiantes La Plata, perpendicularly-striped red and white shirt (...) La traducción indicó que –en 1906, primera actuación oficial- el club utilizó camisa roja y blanca ... a cuadros !!
Talleres United actual C.A. Talleres, no nació en el seno de la empresa ferroviaria. La modesta entidad surgió en la zona donde el F.F.C.C. Sud había inaugurado ( 26 de octubre de 1901) sus talleres y estación anexa. El nombre de esta última fue adoptado por el club. La estación se llama, desde 1923, Remedios de
Escalada.
Félix Daniel Frascara escribió una nota sobre el club ( El Gráfico , 13 de junio de 1931) (...) En 1908 hicieron la primera gira que se recuerda en la historia del club. Se fueron hasta Maipú. Entre los muchachos había uno, Gerónimo Argerich, que no hubiera podido hacer el viaje por una razón fundamental: le faltaba ropa. Se evidenció entonces que el compañerismo no es un mito: entre todos lo vistieron; uno le prestó un saco, otro un pantalón, y Argerich hizo el viaje. Iban de rigurosa 2da. Clase, pero 10 minutos antes de llegar, se pasaron a 1ra., para impresionar bien .(...) Simpático recuerdo de este club, albirrojo desde siempre.
(...) El primer partido jugado por nuestra institución se jugó todavía bajo el nombre del Centro Recreativo Sarmiento, contra un equipo de Chabás, ignorándose el resultado. La primera vestimenta utilizada en
aquel lejano 1907 fueron camisetas negras. Estas fueron las únicas que se consiguieron en cantidad suficiente para tal fin. Bien pronto se adoptaron los colores blanco y rojo a rayas verticales, la misma del famoso club Alumni de B. Aires, tan celebrado en aquellos días. No faltó como prenda del equipo el clásico gorro de lana tejido con los colores del club, que entonces se estilaba. (...) También de esa época data la denominación de “Firmat F.B.C.” que se dio a la institución. (...)
De: Historia del Firmat F.B.C., Atilio Real, 2004.-
Alumni se retiró al ganar el campeonato de 1911. La liquidación de la entidad se produjo el 24 de abril de 1913. Un capital de $ 12.322.29 fue repartido entre ocho entidades de bien público. Provoca tristeza enterarse que a esa reunión final asistieron sólo siete asociados.
Desapareció así el club que fue decisivo en la popularización del fútbol. Sus éxitos fueron incuestionables: sólo considerando su primera división se impuso en 10 campeonatos de Liga y -en el plano internacional- 6 Copas Competencia y 2 Copas de Honor.
Alrededor de 25 clubes actuales recuerdan con su nombre al extinto campeón. Muchos otros llevan los
colores albirrojos a los que hice referencia; desconozco si en todos los casos están relacionados con Alumni.
De lo que estoy seguro es que fue la entidad que los inauguró en el país.
La Fusión del Terror
Argentinos y Atlanta fueron obligados a jugar fusionados
el torneo de 1934 y cumplieron la peor campaña profesional de la
historia de ambos.
Por Javier Roimiser, socio del CIHF
Solo superada por la de Argentino de Quilmes de 1939, la campaña de la Unión Atlanta-Argentinos Juniors de 1934 es una de las peores de la historia de nuestro fútbol. Por decisión de la Liga Argentina de Football (LAF), ente rector por aquel tiempo, Atlanta y Argentinos por un lado y Talleres de Remedios de Escalada y Lanús por otro fueron obligados a jugar fusionados. Asimismo, se hizo descender de categoría a Quilmes y Tigre, quedando el torneo de Primera División limitado a 14 equipos, y reestructurado en 3 ruedas de 13 jornadas cada una.
Tras las 39 fechas, Argentinos Juniors -Atlanta fue intervenido por la LAF en septiembre y Argentinos continuó solo el torneo a partir de la 25ª fecha- quedó, previsiblemente, en la última colocación con tan solo 9 puntos, a 11 del penúltimo Ferro Carril Oeste, producto de tan solo 2 triunfos, 5 empates y 32 derrotas. Marcó 38 goles -menos de 1 tanto de promedio por partido- y recibió 113 -casi 3 de promedio por encuentro-. River le hizo 8 goles; Racing 7; San Lorenzo, Boca, Estudiantes y Vélez 6; Independiente y nuevamente River, 5. Vencieron sólo a Gimnasia y a Ferro.
Le "robaron" un punto a Estudiantes -2 veces-, Huracán, Platense y la Fusión Talleres-Lanús...
Finalizó con el arco invicto únicamente en 3 partidos. Su goleador fue Carlos Bernabé Moyano con 8 conquistas. Sus dos arqueros: Jaime Rotman (80 goles en contra) y Damián Mapelli, subcampeón con Argentinos en 1926 (31 tantos recibidos). Ernesto Bulotta fue arquero improvisado ante una lesión de Mapelli contra Vélez y recibió los 2 goles restantes.
Jugaban habitualmente de local en la cancha de Atlanta, que tenía 3 sectores de boleterías e igual cantidad de tribunas populares: una para Atlanta, otra para Argentinos y la tercera para el rival de turno. Cuenta la leyenda que cada hinchada alentaba si la posesión del balón era de un jugador de su club y callaba si la tomaba otro que era de la fusión, pero no pertenecía a su equipo (sea Atlanta o Argentinos). La camiseta era originalmente la de Argentinos, con un bolsillo con los colores de Atlanta, lo mismo que las solapas y puños.
1ª RUEDA
Día Fecha Rival Condición Resultado
18/03/1934 1ª Chacarita Juniors Local 1 - 2
25/03/1934 2ª San Lorenzo Visitante 1 - 6
08/04/1934 3ª Gimnasia (LP) Local 4 - 2
15/04/1934 4ª Talleres-Lanús Visitante 1 - 4
22/04/1934 5ª Independiente Visitante 0 - 2
29/04/1934 6ª Estudiantes (LP) Local 1 - 1
06/05/1934 7ª Platense Visitante 1 - 1
13/05/1934 8ª Racing Club Local 0 - 1
20/05/1934 9ª Ferro Carril Oeste Visitante 1 - 0
25/05/1934 10ª River Plate Local 1 - 8
10/06/1934 11ª Vélez Sarsfield Local 2 - 3
17/06/1934 12ª Huracán Visitante 1 - 3
24/06/1934 13ª Boca Juniors Local 2 - 6
2ª RUEDA
Día Fecha Rival Condición Resultado
01/07/1934 14ª Chacarita Juniors Visitante 0 - 1
08/07/1934 15ª San Lorenzo Local 1 - 2
15/07/1934 16ª Gimnasia (LP) Visitante 2 - 3
22/07/1934 17ª Talleres - Lanús Local 0 - 2
29/07/1934 18ª Independiente Local 0 - 1
05/08/1934 19ª Estudiantes (LP) Visitante 0 - 6
12/08/1934 20ª Platense Local 1 - 2
22/08/1934 21ª Racing Club Visitante 1 - 3
26/08/1934 22ª Ferro Carril Oeste Local 1 - 2
02/09/1934 23ª River Plate Visitante 1 - 2
09/09/1934 24ª Vélez Sarsfield Visitante 1 - 6
16/09/1934 25ª Huracán Local 0 - 0
A partir de la fecha 26 la Liga Argentina de Fútbol intervino al club Atlanta, y Argentinos Juniors continuó jugando el resto del torneo, fuera de la fusión.
Por Javier Roimiser, socio del CIHF
Tras las 39 fechas, Argentinos Juniors -Atlanta fue intervenido por la LAF en septiembre y Argentinos continuó solo el torneo a partir de la 25ª fecha- quedó, previsiblemente, en la última colocación con tan solo 9 puntos, a 11 del penúltimo Ferro Carril Oeste, producto de tan solo 2 triunfos, 5 empates y 32 derrotas. Marcó 38 goles -menos de 1 tanto de promedio por partido- y recibió 113 -casi 3 de promedio por encuentro-. River le hizo 8 goles; Racing 7; San Lorenzo, Boca, Estudiantes y Vélez 6; Independiente y nuevamente River, 5. Vencieron sólo a Gimnasia y a Ferro.
Le "robaron" un punto a Estudiantes -2 veces-, Huracán, Platense y la Fusión Talleres-Lanús...
Finalizó con el arco invicto únicamente en 3 partidos. Su goleador fue Carlos Bernabé Moyano con 8 conquistas. Sus dos arqueros: Jaime Rotman (80 goles en contra) y Damián Mapelli, subcampeón con Argentinos en 1926 (31 tantos recibidos). Ernesto Bulotta fue arquero improvisado ante una lesión de Mapelli contra Vélez y recibió los 2 goles restantes.
Jugaban habitualmente de local en la cancha de Atlanta, que tenía 3 sectores de boleterías e igual cantidad de tribunas populares: una para Atlanta, otra para Argentinos y la tercera para el rival de turno. Cuenta la leyenda que cada hinchada alentaba si la posesión del balón era de un jugador de su club y callaba si la tomaba otro que era de la fusión, pero no pertenecía a su equipo (sea Atlanta o Argentinos). La camiseta era originalmente la de Argentinos, con un bolsillo con los colores de Atlanta, lo mismo que las solapas y puños.
1ª RUEDA
Día Fecha Rival Condición Resultado
18/03/1934 1ª Chacarita Juniors Local 1 - 2
25/03/1934 2ª San Lorenzo Visitante 1 - 6
08/04/1934 3ª Gimnasia (LP) Local 4 - 2
15/04/1934 4ª Talleres-Lanús Visitante 1 - 4
22/04/1934 5ª Independiente Visitante 0 - 2
29/04/1934 6ª Estudiantes (LP) Local 1 - 1
06/05/1934 7ª Platense Visitante 1 - 1
13/05/1934 8ª Racing Club Local 0 - 1
20/05/1934 9ª Ferro Carril Oeste Visitante 1 - 0
25/05/1934 10ª River Plate Local 1 - 8
10/06/1934 11ª Vélez Sarsfield Local 2 - 3
17/06/1934 12ª Huracán Visitante 1 - 3
24/06/1934 13ª Boca Juniors Local 2 - 6
2ª RUEDA
Día Fecha Rival Condición Resultado
01/07/1934 14ª Chacarita Juniors Visitante 0 - 1
08/07/1934 15ª San Lorenzo Local 1 - 2
15/07/1934 16ª Gimnasia (LP) Visitante 2 - 3
22/07/1934 17ª Talleres - Lanús Local 0 - 2
29/07/1934 18ª Independiente Local 0 - 1
05/08/1934 19ª Estudiantes (LP) Visitante 0 - 6
12/08/1934 20ª Platense Local 1 - 2
22/08/1934 21ª Racing Club Visitante 1 - 3
26/08/1934 22ª Ferro Carril Oeste Local 1 - 2
02/09/1934 23ª River Plate Visitante 1 - 2
09/09/1934 24ª Vélez Sarsfield Visitante 1 - 6
16/09/1934 25ª Huracán Local 0 - 0
A partir de la fecha 26 la Liga Argentina de Fútbol intervino al club Atlanta, y Argentinos Juniors continuó jugando el resto del torneo, fuera de la fusión.
El Fútbol argentino no nació en 1931
SÁBADO, 8 DE DICIEMBRE DE 2007.
Por Eduardo Cantaro (socio del CIHF),
Cuando alguien nombra las épocas en que el fútbol argentino no era profesional, se suele escuchar: “Ahhh, la época de Alumni”.
Si bien la expresión no está tan errada, Alumni participó por última vez en un campeonato en el año 1911, cuando ganó el certamen tras derrotar en la final a Porteño 2 a 1 en cancha de GEBA, en noviembre de ese año.
El campeonato del 12 comenzó en abril y Alumni había renunciado. Aún quedaban más de 20 años de amateurismo y Alumni ya no participaba en los campeonatos amateurs de “la época de Alumni”.
En esos 20 años fueron campeones Boca, Independiente, River, San Lorenzo, Racing, Huracán, Quilmes, Estudiantes de la Plata y Gimnasia y Esgrima La Plata. Equipos que existen en la actualidad y que, salvo Quilmes, militan en la Primera División del fútbol argentino.
El único que no está hoy entre esos campeones es Porteño, que se quedó con los campeonatos de 1912 y 1914 de la Federación Argentina de Fútbol.
Claro está que una vez impuesto el profesionalismo en 1931, se jugaron cuatro torneos más de fútbol Amateur, en los que se consagraron campeones Sportivo Barracas y Sportivo Dock Sud (ambos juegan en el ascenso metropolitano argentino) y Estudiantil Porteño en dos oportunidades. Estos clubes se negaban a ser parte del profesionalismo, pero en 1934 se unieron a la Liga Argentina de Fútbol, naciendo la actual AFA. La Asociación del Fútbol Argentino reconoció los campeonatos y sus campeones desde 1893 (por ahora sólo niega el campeonato de 1891) y tomó como antecesoras a todas las ligas que existieron desde ese año.
Es ahí cuando surge la gran pregunta ¿Por qué desde los grandes medios cuentan los historiales desde 1931?
En algún momento, el periodismo deportivo decidió hacer un quiebre con los torneos amateurs y profesionales, dividiendo historia y estadística como su hubiera existido una gran discontinuidad con los campeonatos, pero en realidad nada está más lejos de la verdad. El campeonato de 1930 finalizó el 12 de abril de 1931, consagrando campeón a Boca Juniors.
El torneo de 1931 comenzó el 10 de mayo, pero quienes se convertirían en profesionales se fueron de la Asociación Argentina Amateurs de Fútbol para participar en la Liga Argentina de Fútbol.
El campeonato de la Liga comenzó el 31 de mayo del 31, el campeón también fue Boca. De forma paralela se jugó el campeonato Amateur, que ganó Estudiantil Porteño. La Asociación Amateur era la reconocida como oficial por la FIFA.
Sabiendo todo esto, surgen más interrogantes: ¿River tiene 32 campeonatos? ¿Huracán fue sólo campeón en 1973? ¿Gimnasia nunca fue campeón?
Estos interrogantes tienen como punto en común la respuesta negativa, y lógicamente modifican (o al menos así debería ser) los historiales y los campeones del fútbol argentino.
River sigue siendo el que más campeonatos tiene, pero no es 32 la cantidad, sino 33, ya que fue campeón en 1920. Boca lo sigue de cerca, porque a sus 22 campeonatos obtenidos desde 1931 a la actualidad, hay que sumarle los 6 obtenidos con anterioridad (ver lista de campeones).
Ya es hora de ver la historia en su totalidad, y no de manera parcial como vienen induciendo hace años desde los grandes medios.
El ejemplo de hacer conocer esa historia total partió desde hace más de 15 años cuando nació el Centro Para la Investigación de la Historia del Fútbol (CIHF), que siguiendo la línea de grandes periodistas e historiadores como Luis Carlini y Humberto Bisi, tratan de dar a conocer la realidad histórica.
Como historiador y miembro del CIHF siento y tengo la obligación de publicar en este espacio la verdadera lista de campeones que van desde 1893 hasta la actualidad. Sabrán los lectores del blog disfrutarla y reconocerla:
Tabla de campeones del Fútbol Argentino de Primera División:
River Plate 33
Boca Juniors 28
Independiente 16
Racing Club 16
San Lorenzo 12
Alumni 10*
Vélez Sarsfield 6
Estudiantes La Plata 5
Huracán 5
Lomas Athletic 5
Newell's Old Boys 5
Rosario Central 4
Belgrano Athletic 3
Ferro Carril Oeste 2
Quilmes 2
Argentinos Juniors 2
Porteño 2
Estudiantil Porteño 2
Gimnasia La Plata 1
Lanús 1
Lomas Academy 1
Chacarita Juniors 1
Sportivo Barracas 1
Sportivo Dock Sud 1
*Incluye English High School
Nota: Old Caledonian y Saint Andrews compartieron el título del torneo de 1891, el cual no fue tomado como oficial por la AFA, ya que no hay continuidad entre ésta liga con alguna otra.
Esta nota fue publicada el 3 de mayo de 2007. Contiene copyright. Puede ser utilizada con la debida autorización del autor de la misma
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





