sábado, 22 de diciembre de 2018

José Sand, el goleador más longevo.

Con 35 años rompió el récord en 2015.

Por Oscar Barnade, socio del CIHF. Publicado en Clarín.


Fue un caso extraño, una excepción la del paraguayo Delfín Benítez Cáceres. El Machetero, histórico goleador de las décadas del 30 y 40, tenía 30 años y 2 meses cuando se coronó como el máximo anotador del torneo de 1940 jugando para Racing. Ninguno de los grandes goleadores de aquella época pudo superar esa barrera. Y hace tres años, en 2015, José Sand, en Lanús (14 goles), rompió el record y con 35 años, 10 meses y 12 días cumplidos el día que terminó el torneo se transformó en el goleador más veterano de un campeonato de Primera.

El paraguayo Arsenio Erico y Angel Amadeo Labruna son los dos máximos goleadores de los torneos de Primera de Argentina con 294 gritos cada uno. Contando las copas oficiales de la época, el delantero de River le sacó una ventaja al de Independiente.

Arsenio Erico fue tres años seguidos el máximo goleador. En 1937, con 22 años, hizo 47 goles; en 1938, con 23, otros 43; y en 1939, con 24, 40. En 1945 cumplió 30 años. Siguió haciendo goles pero nunca le alcanzó para volver a llegar a la cima. En 1947, con 32 años, se fue a Huracán, disputó apenas siete partidos y quedó en deuda con la red.

Angel Labruna es el gran goleador de la historia de River. Y jugó hasta los 39 años. Pero su carrera tuvo una curiosidad: solamente una vez fue el goleador del torneo. En 1945, cuando tenía 27 años, anotó 25 tantos. Lo escoltaron cuatro jugadores con 20 goles: Luciano Agnolín, de Atlanta (uno de los máximos goleadores del Ascenso); Waldino Aguirre, de Central; Juan José Ferraro, de Vélez; y Erico, que ya tenía 30 años.

Hasta finales de la década del 60 a los jugadores de 30 años ya se los consideraba veteranos. Y muchos anunciaban su retiro. Algunos, como Francisco Varallo, tuvieron que colgar los botines por lesiones irreversibles. No se modificó esa tendencia hasta los 90, aunque de a poco se fue estirando la vida útil de los jugadores.

En 1976, tal como sucedió entre 1967 y 1985, se disputaron dos torneos: el Metropolitano y el Nacional. En este tenían la oportunidad de mostrarse los equipos y los jugadores del Interior. En aquel torneo, con 12 goles, compartieron el primer lugar tres futbolistas: Luis Ludueña, de Talleres; Víctor Marchetti, de Unión; y Norberto Eresuma, quien tenía 32 años y dos meses. Treinta y seis años después destronó a Benítez Cáceres.

Carlos Bianchi fue un goleador extraordinario. Antes de irse a Francia marcó más de 100 goles. Cuando volvió, otro centenar. En 1981 fue el goleador del Torneo Nacional con 15 tantos y 32 años y 7 meses. Un año después se le acercó Carlos Manuel Morete que anotó 20 goles en el Torneo Metropolitano de 1982. Tenía 31 años y 1 mes.

Ya a partir de los años 90 los grandes goleadores que volvieron de Europa ratificaron su capacidad de definición. El primero fue Ramón Díaz, tras regresar a River desde el Monaco. Fue el que más goles hizo en el Torneo Apertura 1991, 14, y contaba con 32 años y 3 meses. También fue triunfal la vuelta de Enzo Francescoli al club de Núñez. El uruguayo, con características diferentes al del goleador tradicional, anotó 12 goles en el Torneo Apertura 1994 y tenía 33 años y 1 mes estableciendo un nuevo registro histórico.

Martín Palermo es el gran goleador del siglo XXI y el máximo en la historia de Boca. Le alcanzaron 11 goles en el Torneo Clausura 2007 para quedar arriba de todos y marcar un record con 34 años y 7 meses.

Con Sand son ocho los jugadores en los 187 torneos disputados desde 1891, que quedaron como goleadores con más de 30 años. Ahora hay tres en carrera y uno, Licha López, que busca además una nueva marca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario