sábado, 27 de agosto de 2016

Hugo Olmos, un volante virtuoso al que comparaban con Michel Platini

Por Walter Daniel Raiño.

Luto en el fútbol. Disfrutaba tirando caños, a puro amago. En una jugada inolvidable se paró sobre la pelota y desairó a Mostaza Merlo.


Hugo Olmos, uno de los emblemas de Independiente Rivadavia en su gran campaña en el Campeonato Nacional de 1982. (Archivo)

Hugo Alberto Olmos, quien dejó una marca indeleble en la historia del futbol mendocino, falleció en la tarde del jueves a los 63 años. Para quienes pudieron verlo jugar su presencia en la cancha nunca pasaba desapercibida. Sus habituales piruetas, los amagos, los caños y la naturalidad que mostraba cada vez que tomaba contacto con la pelota generaba en las tribunas una complicidad de aplausos y de sonrisas. Todos lo conocían e identificaban por su singular apodo, El Mono.
Estaba radicado desde hacía tres decadas en el departamento de La Paz, pero había nacido en Santa Fe, el 24 de abril de 1953. Fue un incansable volante por izquierda, muy habilidoso, que también se exigía en la recuperación de la pelota. Se inició en Colón, donde compartió la pensión con Héctor Baley (uno de los arqueros del seleccionado argentino que ganó el Mundial de 1978), Rodolfo Zimmermann y Enzo Trossero, quienes años después fueron campeones con Independiente. Debutó en Primera de una manera inusual, por la huelga de los futbolistas profesionales en 1971. El entrenador Juan Eulogio Urriolabeitía lo incluyó como titular junto con otros jóvenes jugadores que luego dejaron su huella en el club santafesino como Ernesto Aráoz (récord de presencias con 284 partidos) y Edgardo La Chiva Di Meola (el segundo goleador histórico, detrás de Esteban Fuertes).
​Formó parte de la segunda oleada de jugadores santafesinos que a mediados de la década del '70 llegaron al fútbol mendocino, rebosante de esplendor al participar sus equipos en los Torneos Nacionales. Su primera experiencia la hizo en Luján Sport Club. Luego jugó en Atlético San Martín, tuvo un fugaz paso por Alianza Juventud Unida Universitario Pringles de San Luis, continuó en Huracán de San Rafael, Independiente Rivadavia, Gimnasia y Esgrima, y Deportivo Maipú. En este último club se retiró en 1986, tras formar parte del plantel que dirigió José Manuel Ramos Delgado y al ganar el Torneo Clasificación obtuvo el derecho de jugar la primera edición del Nacional B, para pasar a entrenar las divisiones formativas.
En Atlético San Martín compartió equipo en 1978 con Ramón Cabrero, un referente histórico de Lanús. En Gimnasia y Esgrima jugó en 1983 con un joven Juan Gilberto El Búfalo Funes, quien se destacaría en River como campeón de la Copa Libertadores. En Independiente Rivadavia integró el plantel de 1982 con Carlos Ereros, luego campeón con Argentinos Juniors.
"Flaco no te vayas, te vas a divertir, quedate a ver al Mono, parece Platini", era el coro habitual en las tribunas cuando hacía alguna de sus travesuras con la pelota, un disfrute solo comparable con el buen pie del volante francés. Una de ellas, memorable, es tan recordada y repetida por muchos como aquel legendario gol imposible de Ernesto Grillo en 1953 a los ingleses. Fue en 1982, en el estadio Malvinas Argentinas, cuando Independiente Rivadavia tenía la obligación de ganarle a River para clasificarse a los cuartos de final del Nacional. Olmos envió el centro para el gol de chilena de Antonio Mazza y también convirtió el segundo tanto en el 4-2 ante el poderoso conjunto que dirigía Alfredo Di Stéfano, pero su actuación será siempre recordada por haber evitado el fuerte cruce en la marca nada menos que parándose arriba de la pelota y dejando desairado al recio volante Reinaldo Merlo.


 El equipo de Independiente Rivadavia en 1982. Hincados, Carlos Ereros es el primero a la izquierda y Hugo Olmos el último a la derecha. (Archivo)
Su ex compañero en Atlético San Martín, Ricardo Santos Logiácono, en una nota al programa radial "Dos de Punta", resumió la mejor semblanza posible, en su despedida: "Fue un distinto. Entrábamos a la cancha a divertirnos. Le caía bien hasta a los hinchas de los otros equipos".

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