martes, 22 de noviembre de 2016

Un viejo clásico: la revista “Alumni”

En estos tiempos modernos de Instagram, Snapchat, Twitter, WhatsApp, YouTube y Facebook, recordamos el principal medio que tuvieron por mucho tiempo los espectadores argentinos para enterarse de lo que ocurría simultáneamente en otras canchas de fútbol de Primera División. Perduró durante tres décadas hasta que la radio a transistores le extendió un certificado de defunción. Se trata de la revista “Alumni”, aparecida en 1932, cuya principal atracción eran las claves que identificaban a cada uno de los equipos y que permitían, mediante la lectura de un tablero instalado en los estadios, conocer al instante los resultados de la fecha. El tablero quedó como parte del paisaje futbolero en los distintos escenarios, mientras que la publicación entró en la historia del periodismo deportivo por el material que, además de las citadas claves, ofrecía a los lectores.

Por Ricardo Gorosito (Buenos Aires, Argentina), socio del CIHF.

La tarde del domingo 29 de mayo de 1932, quienes asistieron al partido entre Racing y River en Avellaneda se encontraron con una novedad: iban a poder seguir al minuto los resultados en las otras canchas.

La novedad era relativa, porque los diarios habían anunciado en los días previos la aparición del tablero que se haría famoso con el correr del tiempo.
Los canillitas inauguraban esa tarde el pregón famoso: ¡Alumni, Alumni con la clave!

Al precio de 10 centavos y 20 páginas, la revista creada por Lorenzo Traverso vio la luz en el año que el fútbol argentino tenía una figura excluyente: Bernabé Ferreyra. Se anunciaba como “Revista de Foot-Ball - Estadística semanal”. La administración funcionaba en Tacuarí 1080 de la Capital y el teléfono era 25 (Buen Orden) 3553.

El contenido

En la tapa, y como no podía ser de otra manera, la foto del equipo de Alumni que había ganado en 1906 el Campeonato de Primera División y las Copas de Honor y Competencia.
En la siguiente, el Racing campeón de 1918, donde se ven a Marcovecchio, Pepe, Canaveri, Juan N. Perinetti, Hospital, Ochoa, Reyes, Ohaco, Betular, Olazar y Arduino.

El editorial rezaba así:

ALUMNI - ¡Viejo Alumni! Sobre el recuerdo vibrante que te prolonga a través de las generaciones argentinas y forma la aureola que te distingue en la historia del fútbol universal, venimos –un puñado de muchachos criollos– a rendirte el homenaje que mereces por derecho propio e indiscutible. El nombre que enalteciste, dejándolo grabado en el basamento de granito sobre el cual se yergue, poderoso, el fútbol rioplatense, será nuestra divisa, y a honrarlo nos dedicaremos con todo el entusiasmo de que somos capaces. Te invocamos – ¡viejo Alumni!– con el acento sincero y espontáneo de los jóvenes. Sin nostalgias, pero con el respeto profundo y la admiración con que se invoca a los Maestros. 

Manes tutelares de los Brown, de Laforia, de Watson Hutton, del glorioso once rojo y blanco: nos ponemos bajo vuestra advocación, conscientes de nuestra responsabilidad.
Luego continúa con un saludo al periodismo deportivo, del que vierte conceptos elogiosos respecto de la actividad que desarrollan y el agradecimiento por los anuncios que habían hecho los días previos sobre la aparición de la revista y los tableros. Por último, el fundamento de la publicación.

NUESTRO ROL – Nosotros venimos a ocupar un puesto entre ese nutrido y valioso periodismo. Un puesto humilde, tal vez, pero que reclama para sí el valor de una iniciativa largamente esperada por la extensa pléyade de aficionados de nuestro fútbol. No venimos a continuar caminos truncos ni tampoco a sentarnos a la sombra promisoria de los altos árboles plantados con mano ajena. Pretendemos aportar a la afición ventajas que ya está apreciando, gracias a nuestro esfuerzo. 

ALUMNI hará que el aficionado sepa, mientras contempla su partido predilecto, cuál es el desarrollo de los partidos que se juegan en las demás canchas. Nuestros indicadores se siguen instalando en todas las canchas y nuestro servicio de informaciones directas se perfecciona constantemente. En estos momentos, servimos a una cantidad enorme de aficionados y en breve serviremos a la totalidad.
Sobre los méritos de esa iniciativa y la oportunidad de su ejecución, no queremos insistir. Nos interesa, exclusivamente, anotar de modo inequívoco, nuestro aporte al futbolismo (sic) argentino.
Ocupemos pues, un puesto que nos corresponde en absoluto. 

Obviamente, en esa primera aparición, no estaban cubiertos todos los estadios y por lo que se desprende de un comentario del segundo número, el único tablero instalado ese día era el del partido Racing – River. En ocasión de cumplirse la fecha 26, jugada el 18 de septiembre anunciaba que “para el próximo domingo esperamos instalar el tablero en la cancha de Independiente”, aunque luego esto no es confirmado.

A continuación presenta el resumen de la fecha anterior, la undécima del torneo de 1932 con las síntesis, recaudaciones, goleadores, tabla de posiciones y hasta la estadística de penales, que marcaba que Merani, de Vélez, y Fossa, de San Lorenzo, convirtieron un penal cada uno, mientras Herminio Masantonio figura con uno en la columna “Inconvertido” (sic), aunque no aclara que fue detenido por el arquero Curti, de Vélez.

La tabla de goleadores tenía a Bernabé Ferreyra al tope con 18 goles seguido de Seoane y Zozaya con 11.

Sorprendentes resultan los datos de la página siguiente. Con el título de “Estadística de la actuación de los equipos” reseña la cantidad de tiros al arco, a favor y en contra, de cada uno de los equipos desde la primera fecha del campeonato. 

En tiros a favor marchaba al frente Boca con 260, de los cuales 121 resultaron desviados, 8 pegaron en los postes y 131 fueron detenidos. River lo seguía con 259, resumidos así: 141 desviados, 7 en los postes y 111 atajados. No menciona los que fueron goles. El menos eficiente era Argentinos Jrs, con 120 remates al arco (50, 4 y 66 respectivamente).

En tiros en contra, el arco de Estudiantes de La Plata había recibido 151 (74 desviados, 5 pegaron en los postes y 72 atajados) y lo seguía Independiente con 156 (67, 8 y 81). Atlanta era quién más tiros al arco había recibido: 270 (126, 5 y 144) aunque evidentemente, aquí hay un error en la suma.

No menos curiosa resulta la estadística de la página siguiente referida a la fecha anterior. Con el título “Crónica de los partidos en números”, detalla los “Out-Balls”, “Hands”, “Fouls”, “Off-Sides”, “Córners” y “Tiros al arco”.

Veamos el partido donde River venció a Lanús 4 a 1 en la fecha 11.

Out Balls: River 20 – Lanús 23

Hands: River 1 - Lanús 2

Fouls: River 7 - Lanús 7

Off sides: River 0 - Lanús 5

Córners: River 10 - Lanús 1

Tiros al arco: River 26 - Lanús 10

Estas estadísticas ya no aparecen en el número 6. A partir de entonces son reemplazadas por notas a jugadores, comentarios de la fecha anterior y noticias sobre los equipos.

En ese número inicial se informan las síntesis de Reserva, donde cumplidas 10 fechas el puntero era Huracán con 19, seguido de Boca y Chacarita con 16. 

En la página central estaban las claves del día, motivo principal de la revista, que fueron éstas:

K Platense L Independiente
E Quilmes F San Lorenzo
H Estudiantes (LP) J Tigre
M Boca Juniors N Gimnasia y Esgrima (LP)
S Lanús T Argentinos Juniors
C Huracán D Talleres
P Racing R River Plate
A Atlanta B Vélez Sarsfield
U F.C. Oeste V Chacarita Juniors

Se aclaraba que cuando se retiraba una de las chapas, significaba que el encuentro había terminado. La información llegaba vía telefónica y en números posteriores se hace saber a los lectores de las dificultades que tuvieron en varias oportunidades por una huelga de empleados telefónicos.
A continuación se informaban los resultados de Cuarta y Quinta Divisiones, el cuadro de resultados de Primera y Segunda (Reserva) y el listado de los campeones desde 1893, pero no se menciona el del 1891 ganado por Saint Andrew’s.

En la última página, la foto de River campeón de 1920. Con el fondo de uno de los arcos de la cancha de Alvear y Tagle posaron estos jugadores: Simons, Giúdice, Crotti, Cándido García, Choperena, Etchenique, y la delantera integrada por Chavin, Rofrano, Laiolo, Galanzino y Arroyuelo.
Las fotos de River y Racing seguramente estaban relacionadas con el clásico que ambos jugaron en esa fecha.

Las publicidades 

La primera que se lee dice: “Argentinos y Extranjeros: en causa común, suscribíos al EMPRESTITO PATRIOTICO”. Es la única que se repite páginas más adelante.
Recordemos que en mayo de 1932 era presidente el general Justo y su ministro de Hacienda el Dr. 
Carlos Hueyo.

También estaban los “Cigarrillos 43”, “Vinos Toro y La Colina, orgullo de la producción nacional”,“Geniol, que calma, entona y descongestiona”, “Agua Palau, única termal”, la “Sastrería Casa Muñoz”, que ofrecía un traje sobre medida en casimir inglés a 85 pesos, “Zurcidos y Tejidos Villanueva”, el “Linimento de Sloan” y “Casa Mas”, donde se podía adquirir un par de espléndidos botines para “foot-bal”l, en todos los números, por $ 3,95.

Completaba “Pineral, el gran aperitivo”, “Quilmes de invierno, la mejor cerveza” y “Casa Testai”, donde una camiseta para foot-ball se pagaba $ 1,25 y en la contratapa un aviso de “Pan Graham Tanoira, regulador del intestino.”

Ése fue el comienzo de una revista que cubrió una memorable época de nuestro fútbol. Dejó de aparecer a finales de los años ’60, cuando el transistor la condenó al olvido y se convirtió en el inseparable compañero del hincha.






Imágenes: El tablero y la tapa de la revista. Adentro de la misma te indicaba qué letras tenían, en esa fecha, los distintos clubes.

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