miércoles, 14 de septiembre de 2016

Anecdotario Colocolino

Por Ricardo Gorosito (Socio del CIHF).

Corría el año 1952 y el Newcastle inglés ganaba la FA Cup al vencer al Arsenal por 1 a 0. El gol lo marcó Jorge Robledo, nacido en Iquique, hijo de madre inglesa y padre chileno que un par de años después vestiría la casaca del Colo-Colo. Un niño de 11 años oriundo de Liverpool y fanático del Newcastle, realiza un dibujo de Robledo marcando el gol; se trataba nada menos que de John Lennon, que lo utilizaría años después en la carátula de su disco “Walls and Bridges”.
 
El 27 de enero de 1971, Colo-Colo ganó su décima estrella (correspondiente al torneo de 1970) al vencer 2 a 1 a Unión Española. Se jugó en el Estadio Nacional y asistieron 71.335 espectadores. Fue el primer partido del Torneo Nacional televisado en directo. Los dos goles del campeón los anotó el delantero Elson Beyruth, pero el de la victoria no pudo verse en la pantalla, porque el diputado socialista y fanático colocolino Mario Palestro, se puso de pie anticipando la conquista y tapó la cámara…
 

Eduardo “Ted” Robledo, hermano de Jorge, no fue tan famoso como éste, aunque según cuentan las crónicas de la época, era un muy buen futbolista. Retirado en 1958, pasó a trabajar en distintas empresas ejerciendo su título de ingeniero electrónico. En 1971 viajó a Omán a instalar una torre de comunicaciones y a bordo de un barco encontró la muerte. Se habló de un asesinato, pero en el juicio que se inició poco después no hubo pruebas suficientes y su muerte sigue siendo un misterio hasta hoy.
 

En 1927 Colo-Colo emprendió su primera gira por Europa. En el plantel viajaba su máxima estrella, el goleador David Arellano, de 24 años. El 2 de mayo enfrentó al Valladolid y en el minuto 35, Arellano sufrió un fuerte choque con el defensor Hornia, que le produjo una importante lesión interna.

Trasladado al hospital de la ciudad, falleció en la madrugada del día 3. Por eso la camiseta del Colo-Colo tiene luto eterno por este hombre que dos años antes había sido uno de los fundadores del club. El estadio Monumental lleva su nombre y hasta lo menciona el himno de club: “el recuerdo de David Arellano lo guía siempre por la senda triunfal”. Mientras la delegación viajaba a borde del vapor “Cuba” rumbo a España, Arellano compuso el primer himno oficial del club. Aunque no hay registros del audio, se comenta que la música está basada en una famosa canción mexicana: “La muerte de Pancho Villa”.
 

Cuando en 1973, Colo-Colo disputó con Independiente el tercer y decisivo encuentro por la final de la Copa Libertadores en Montevideo, junto con la delegación viajó el arriero Sergio Catalán Martínez que salvó a los sobrevivientes del accidente del avión que cayó en la cordillera en octubre de 1972. Previo al partido dio una vuelta a la cancha para ganarse así el apoyo del público oriental, que en su mayoría se volcó hacia el equipo chileno, que no obstante cayó 2 a 1 en tiempo extra.
 

El arquero Manuel “Loco” Araya, fue campeón en 1970. El apodo se lo ganó por sus excentricidades. Se cuenta que el algún partido que Colo-Colo no pasaba apremios, se subió al travesaño para “ver mejor el partido” según sus propias palabras. Luego jugó en Palestino y en una oportunidad salió a la cancha vestido de árabe… Luis Santibáñez lo convocó para la selección, pero renunció porque no lo dejaban usar el pelo largo. El 4 de julio de 1994 se suicidó agobiado por problemas familiares al no poder ver regularmente a sus hijos que vivían en Italia junto con la madre. "Tenía problemas y era muy introvertido fuera de la cancha. Adentro, era muy ágil y veloz", lo recordó Caupolicán Peña, su DT en Palestino.
 

En 2008, la prensa deportiva chilena calificó como los “cuatro fantásticos” a los futbolistas Cristóbal Jorquera, Daúd Gazale, Macnelly Torres y Lucas Barrios. Tras en un pálido empate sin goles ante Palestino, el futuro presidente chileno y acérrimo hincha colocolino, Sebastián Piñera, dijo después del partido que había visto “cuatro fantasmas”. Con eso se ganó la antipatía de todo el plantel albo…
 

En 1968, el astrónomo chileno Carlos Torres descubrió un asteroide al que bautizó con el nombre de Colo-Colo. Oficialmente, para la comunidad científica, lleva el número 1973.
 

En 1939 llegaron a Chile a bordo del “Winnipeg” un grupo de refugiados españoles que escapaban del gobierno franquista y el escritor Pablo Neruda gestionó con éxito el asilo ante las autoridades chilenas. 

Entre ellos viajaba Francisco “Paco” Molina, que jugaría brevemente algunos amistosos en Colo-Colo y más tarde sería entrenador del club y la selección chilena.
 

Fuente consultada: Datos Albos – Axel Pickett y Fabián Valenzuela – Editorial Cinco Ases – 1ª edición Septiembre de 2015.





Imágenes 
1: Wall and Bridges. John Lennon 11 años.
2: Eduardo “Ted” Robledo.
3: David Arellano.
4: Manuel “Loco” Araya.
5: Placa que se encuentra en la Isla Negra (Chile) donde vivió y murió Pablo Neruda con una frase suya sobre los exiliados españoles de 1939. 

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